Sandra Pulido Madrid | viernes, 17 de enero de 2020 h |

El concepto de innovación incremental en Sanidad hace referencia a mejoras en fármacos ya comercializados como nuevas vías de administración, posologías o nuevas indicaciones. En este sentido, la compañía Chiesi quiere apostar en 2020 por la innovación incremental para llevar a cabo mejoras directas que beneficien a los pacientes.

Sin embargo, la directora de Relaciones Institucionales y Sostenibilidad de Chiesi España, Carmen Basolas, ha puntualizado en el encuentro con medios de comunicación, que las administraciones sanitarias deben ser “más sensibles” a la innovación incremental.

“Los gobiernos no se pueden enfocar solo en la innovación disruptiva. Me gustaría que las administraciones fueran más sensibles a la innovación incremental, porque si no se podrían dejar de hacer inversiones. Si no hay sensibilidad a premiar con mejores precios se dejará de hacer, y esto va en contra del paciente”, ha señalado Basolas.

La directora ha puesto de ejemplo fármacos mejorados que el SNS se niega a financiar porque ya existe una alternativa. “Por ejemplo, algunos medicamentos se tienen que tomar cada seis horas y están financiados, mientras otros desarrollados posteriormente con el mismo principio activo y que se toman cada 12 horas no lo están”, defendió.

Inhaladores sostenibles

Durante el encuentro, Chiesi ha anunciado un plan de inversión de 350 millones de euros para diseñar inhaladores sostenibles con el objetivo de ser neutros en huella de carbono en el año 2035. “El objetivo es equiparar el inhalador de cartucho presurizado a los inhaladores de polvo seco”, explicó Basolas. La búsqueda de nuevas formulaciones reducirá la huella de carbono de los inhaladores en un 90 por ciento.

Son muchas las llamadas de atención que se han lazando para reducir el uso de inhaladores con propelente HFA debido a su impacto ambiental. Existen alternativas efectivas, como los inhaladores de polvo seco y los inhaladores de niebla acuosa.

Chiesi se une así a otras compañías como GSK para cumplir con el Acuerdo Verde Europeo de reducir las emisiones de carbono hasta cero en 2050.

Un estudio publicado recientemente en BMJ Open arrojó que a nivel individual, cada inhalador de dosis medida reemplazado por un inhalador de polvo seco podría ahorrar el equivalente de entre 150 y 400 kilogramos de CO2 anualmente. El cambio climático es una amenaza contante para la salud de todas las personas pero impactará desproporcionadamente en los más vulnerables, incluyendo en las personas que ya tienen una enfermedad pulmonar.