Sandra Pulido Madrid | viernes, 26 de enero de 2018 h |

La leucemia linfocítica crónica (LLC) es la leucemia más frecuente de la edad adulta.

La tasa de incidencia de la LLC en Europa es de aproximadamente 5,87 y 4,01 casos por 100.000 personas al año, en varones y mujeres respectivamente, por lo que en España se estima que se diagnostican unos 2.000 casos anuales.

Afecta predominantemente a los ancianos, con una mediana de edad de 72 años en el momento del diagnóstico.

Hasta ahora los pacientes se trataban con quimioinmunoterapia, tal y como explica a GM Francesc Bosch, jefe del Servicio de Hematología del Hospital Universitario Vall d’Hebron en Barcelona. “Hay un consenso entre los profesionales sobre que los pacientes que no tienen síntomas y no sufren complicaciones no deben tratarse. Pero hay un grupo, las dos terceras partes, que van a necesitar tratamiento para la enfermedad. Hasta ahora el tratamiento era la quimioinmunoterapia con la que se consiguen magníficos resultados pero al cabo de unos años vuelven a recaer de la enfermedad”, subraya el especialista.

Hace unos días ibrutinib (Imbruvica, Janssen) ha recibido la aprobación para la ampliación del uso en España en los pacientes con leucemia linfocítica crónica (LLC) sin tratamiento previo.

“Hasta hace poco estaba aprobado para pacientes que habían recaído después de la quimioterapia y ahora ha llegado la aprobación para la primera línea, es decir pacientes que no han recibido aún tratamiento”, continúa Bosch.

“Son muy buenas noticias para nuestros pacientes. Porque muchos de ellos por su avanzada edad no podían recibir quimioterapia y no teníamos armas”, añade.

Ibrutinib es un tratamiento que se administra una vez al día por vía oral.

“En los últimos años han aparecido avances dirigidos contra la enfermedad en si, lo que se llaman terapias dirigidas. Y este fármaco es un ejemplo de terapia dirigida que tiene pocos efectos secundarios”. Este tratamiento “tiene un perfil de toxicidad menor y nos permite ampliar el abanico de pacientes”, puntualiza Francesc Bosch.

El número de casos de leucemia linfocítica crónica está en aumento en los países occidentales “y en estos momentos, la mayoría de los casos se diagnostican de manera casual con un análisis de sangre en las revisiones habituales”, detalla el jefe del Servicio de Hematología.

El envejecimiento de la población aumentará el número de nuevos diagnósticos, pero por otro lado, dado que los tratamientos actuales de la LLC mejoran la supervivencia de los pacientes, habrá también mayor número de supervivientes a más largo plazo.