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C.M.L. Madrid | viernes, 13 de diciembre de 2019 h |

El encuentro anual de la sociedad americana de oncología ha sido, en palabras de Francesc Bosch, jefe de la Unidad de Hematología del Hospital Vall d’Hebron, un congreso de consolidación de los datos que ya se conocían sobre ibrutinib, que no son otros que la confirmación del beneficio del tratamiento con este fármaco en leucemia linfática crónica con respecto al tratamiento quimioterápico clásico. “Tras años de seguimiento, este fármaco se consolida como claramente superior”, sentencia.

En todos los estudios —prosigue— en los que se comparaba con quimioterapia se confirma que este tratamiento es mejor, globalmente, con respecto a los tratamientos con quimioterapia.

El especialista añade que en su día, la llegada de ibrutinib supuso un cambio de paradigma en el abordaje de estos pacientes. “Hablamos de un fármaco oral administrado de forma continua con un bajo perfil de toxicidad que es completamente diferente a la quimioterapia, más agresiva y con mayor toxicidad”, concreta.

Este cambio de paradigma supuso que un mayor número de pacientes se pueda beneficiar de este tratamiento. Una ventaja que no es baladí, puesto que la leucemia linfocítica crónica, añade, es una enfermedad de personas de edad avanzada, con un promedio de 70 años, y el uso de estos nuevos fármacos permite que podamos tratar un aspecto más amplio de la población con esta enfermedad.

Bosch añade que los especialistas también han aprendido que ibrutinib es activo frente a algunas alteraciones genéticas que sabemos que conferían resistencia a las alteraciones genéticas.

Durante el Congreso Americano de Hematología, Janssen presentó datos combinados de dos estudios y un análisis integrado a largo plazo que evalúa el uso de ibrutinib (Imbruvica) para el tratamiento de pacientes no tratados previamente con leucemia linfocítica crónica (LLC) o linfoma linfocítico pequeño. Los resultados de este análisis de fase 3, tras un seguimiento de 48 meses avanzan una diferencia estadísticamente significativa en la supervivencia libre de progresión (SLP) y la supervivencia global(SG) para ibrutinib más rituximab en comparación con un régimen de quimioinmunoterapia estándar y rituximab . Además, el último análisis integrado de fase 3 (Resonate) que investia el uso de ibrutinib en monoterapia adelantó que en un máximo de seis años de seguimiento, la SLP y la SG así como las tasas de respuesta mejoraron cuando ibrutinib se utiliza en primera línea de tratamiento.

Además, los resultados presentados en el estudio fase 2 Captivate sugiere que el régimen totalmente oral de monoterapia con ibrutinib seguido de una combinación de ibrutinib y venetoclax logró tasas prometedoras de enfermedad residual mínima residual (EMR, un indicador importante de respuesta profunda, en pacientes con LLC que no habían sido tratados anteriormente. En este sentido, Constantine Tam , MD, Hematólogo y jefe del Grupo de Enfermedades, Linfoma de Bajo Grado y CLL, Peter MacCallum del Cancer Center, de Australia , e investigador principal del estudio, señala que esperan seguir explorando el perfil de eficacia y seguridad de este régimen de tratamiento y su potencial para proporcionar una opción de duración limitada en el tratamiento de primera línea de esta enfermedad.

“Nos complace ver los resultados del seguimiento del ensayo Fase 3 E1912, donde se muestra que el uso en investigación de ibrutinib más rituximab extiende la SG para pacientes no tratados previamente con LLC. Además, con el análisis integrado de la Fase 3 RESONAR y estudios RESONATE-2, ibrutinib demostró un beneficio en la SG en pacientes no tratados y en recaída con mejores resultados en las primeras líneas de terapia “, destacó Craig Tendler, vicepresidente de Desarrollo Clínico y Asuntos Médicos Globales, y Oncología de Janssen. “También estamos entusiasmados de ver los primeros datos de MRD del régimen de duración fija de Imbruvica junto a venetoclax en el ensayo de Fase 2 Captivate, que informa una alta tasa de EMR indetectable a los 15 meses tanto en la sangre periférica como en la médula ósea”, remarcó el experto.


Francesc Bosch:
“El congreso consolida la superioridad de ibrutinib frente a quimioterapia”