Un correcto diagnóstico y mayor control del Dolor Irruptivo Oncológico (DIO), el tratamiento individualizado con fentanilo transmucoso y un enfoque multidisciplinar se han mostrado como las mejores estrategias para mejorar la calidad de vida del paciente oncológico. Son algunas de las principales conclusiones de dos estudios sobre la calidad de vida en pacientes con cáncer en fase avanzada impulsados por Angelini Pharma España.

A día de hoy, el Dolor Irruptivo Oncológico sigue infradiagnosticado e infratratado, por lo cual Angelini Pharma España, entre otras acciones, ha impulsado tres estudios que analizan el perfil del paciente con DIO desde tres especialidades: Cuidados Paliativos, Oncología Radioterápica y Oncología Médica. Las principales conclusiones de dos de estos estudios ya han sido publicadas.

Conclusiones Estudio CAVIDIOR (Estudio de CAlidad de VIda en pacientes con Dolor Irruptivo Oncológico atendidos en los servicios de Oncología Radioterápica con intención paliativa).

Coordinado por Ana Mañas y con la inclusión de 79 pacientes en 11 centros nacionales.

Según este estudio, realizado con la participación de pacientes con cáncer en fase avanzada atendidos en servicios de oncología radioterápica, el DIO es altamente prevalente y tiene un impacto negativo en su calidad de vida. El fármaco de elección para el tratamiento fue el fentanilo transmucoso y la mayoría de los participantes (86,5%) se mostraron satisfechos con la comodidad de administración, siendo los más satisfechos con la administración por vía sublingual en dosis de 67 y 133 μg.

Así mismo, el control individualizado del dolor con la utilización de fentanilo transmucoso en pacientes que reciben radioterapia paliativa demostró que la intensidad del dolor y la duración de los episodios DIO se reducen con éxito. También se encontraron mejoras significativas en el componente mental del cuestionario de calidad de vida, que incluye ítems como la función social, el rol emocional, la salud mental y la vitalidad. Además, mejoró tanto la calidad del sueño como la sobrecarga del cuidador al final del estudio. Todo ello reflejó un impacto general positivo en la calidad de vida, confirmado tanto por los pacientes como por los clínicos.

Según el Dr. Raúl Hernanz, del Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Ramón y Cajal e integrante del equipo que participó en el estudio CAVIDIOR, “la adopción de un enfoque multidisciplinar y multimodal puede conducir a un diagnóstico más preciso de DIO y garantizar así un manejo individualizado dirigido a mejorar la calidad de vida de los pacientes”.

Más información sobre el estudio CAVIDIOR en este enlace.

Conclusiones Estudio CAVIDIOPAL (CAlidad de VIda en pacientes con Dolor Irruptivo Oncológico atendidos en las Unidades de Cuidados PALiativos).

Coordinado por Albert Tuca, en el que se incluyeron 99 pacientes de 10 Unidades de Cuidados Paliativos de centros a nivel nacional.

Del Estudio CAVIDIOPAL se desprende que el tratamiento individualizado del DIO en pacientes con cáncer avanzado atendidos por Unidades de Cuidados Paliativos mejora significativamente la calidad de vida y reduce la intensidad, número y duración de los episodios de DIO. Así mismo, más de la mitad de los pacientes y gran parte de los equipos asistenciales refieren un alto grado de mejoría global tras el tratamiento.

El Dr. Tuca afirma que “el fentanilo transmucoso es el fármaco más utilizado para el tratamiento de los episodios de DIO”, siendo frecuente la utilización de fentanilo sublingual “a dosis bajas” y una titulación prudente en estos pacientes con cáncer en fase avanzada.

Cabe destacar que el estudio también concluye que la hospitalización y la edad –pacientes mayores de 65 años- son factores predictivos de una respuesta inferior en la mejoría de la calidad de vida.

Más información sobre el estudio CAVIDIOPAL en este enlace.

Qué es el Dolor Irruptivo Oncológico (DIO)

El Dolor Irruptivo Oncológico (DIO) es una exacerbación transitoria del dolor manifestada espontáneamente o relacionada con un factor precipitante predecible o no predecible en pacientes con dolor de base estable y controlado. Se trata de un dolor brusco, breve (dura menos de 60 minutos, con una media de 15 a 30 minutos) y que alcanza su máxima intensidad entre los 3 y 15 minutos desde el inicio del episodio. La frecuencia de la aparición de este dolor en el paciente es variable, pero se suele situar entre los 3 y los 4 episodios diarios. Es pues, un dolor de difícil control y tiene una prevalencia global del 60% en pacientes con cáncer.

Para Olga Insua, Country Manager de Angelini Pharma España, “nuestra compañía apuesta por la calidad de vida de los pacientes con dolor irruptivo oncológico, por un abordaje clínico multidisciplinar y por el apoyo a las asociaciones de pacientes, para conseguir un cuidado que ponga al paciente en el centro”.