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E.M.C. Madrid | viernes, 13 de diciembre de 2019 h |

El encuentro de la sociedad americana de hematología deja a su paso tres novedades importantes en leucemia linfocítica crónica. “Para mí lo más importante es la actualización de los estudios de venetoclax en combinación con anticuerpo anti CD20”, asegura Javier de la Serna. El de mayor seguimiento, añade, es el de Murano, que prueba la combinación de venetoclax y rituximab frente a bendamustina y rituximab en pacientes pretratados.

El estudio en primera línea, prosigue, es el CLL14, y es la combinación de venetoclax con obinutuzumab, otro anticuerpo anti CD20, frente a clorambucil con obinutuzumab, el tratamiento con quimioterapia estándar de comparación en los pacientes frágiles o con otras enfermedades concomitantes, en los que se desaconsejan el uso de quimioterapias más agresivas

“Estos dos estudios tienen la importante novedad de que, al contrario que el tratamiento de terapia dirigida a una diana molecular mas utilizado en la actualidad, el inhibidor de BTK Ibrutinib, que se ha de administrar continuadamente hasta que progresa la enfermedad o hay un efecto tóxico que obliga a retirarlo, con esta combinación que tiene efectos sinérgicos, el uso a un mismo tiempo de venetoclax y el anticuerpo anti CD20, la respuesta en la enfermedad es de mayor calidad y mucho más profunda”, expone.

Estos estudios exploran de origen la posibilidad de acortar el tratamiento a un periodo definido. Son dos años en los pacientes que han recibido un tratamiento previo y un año en los pacientes de primera línea.

Los resultados presentados en el encuentro americano son la actualización del seguimiento de estos estudios. Se confirma la ventaja en el tratamiento y no hay ningún hallazgo nuevo de falta de seguridad o de efectos secundarios, con lo que se va adelante con la idea original de que es factible, posible útil para los pacientes, y para los médicos y el sistema sanitario, ese tratamiento de duración limitada.

El hematólogo recuerda que recientemente la Agencia Española del Medicamento fijó el precio reembolso de la combinación en pacientes pretratados.

El otro estudio en pacientes en primera línea será más largo, porque requiere que sea presentados a las autoridades y un camino que es más complicado, advierte.

La segunda novedad del encuentro es un nuevo fármaco, que no es novedoso por el mecanismo. Ofrece, en teoría, una seguridad mayor que la primera molécula de esta familia que son los inhibidores de BTK de la tirosin kinasa de Bruton. “La molécula que tenemos en uso en España y en todo el mundo es ibrutinib y está funcionando muy bien en muchos pacientes” asegura. El segundo medicamento de esta familia, acalabrutinib, aunque hay más en desarrollo, ofrece la ventaja potencial de mayor tolerabilidad, en palabras de De la Serna. En este congreso se ha presentado por primera vez en combinación con obinutuzumab, frente a la misma combinación de clorambucil con obinutuzumab.

El tercer y último avance se juega en el campo de la terapia celular. Hay un desarrollo con linfocitos T. Se están presentando resultados de pequeños grupos de trabajo, sobre todo de grupos estadounidenses. “Tiene mucho futuro porque llenaría un lugar que no podemos ocupar ahora, que es el trasplante alogénico, una opción difícil por la edad de muchos pacientes”, concluye.


“Combinar venetoclax y rituximab tiene efectos sinérgicos y da respuesta de mayor calidad”