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Un equipo de investigadores chinos ha descubierto como el COVID-19 utiliza la proteína ‘ACE2′ para introducirse dentro de las células humanas. Este hallazgo, publicado en la revista Science, acerca la posibilidad de desarrollar anticuerpos para frenar la infección.

Las primeras investigaciones ya habían averiguado que ‘ACE2’ era fundamental para el nuevo coornavirus. Sin embargo, los científicos del Instituto de Estudios Avanzados Westlake, en Hangzhou, y la Universidad Tsinghua, de Pekín ,han descubierto ahora que el patógeno utiliza una proteína vírica que encaja en la ACE2 como una ‘llave en una cerradura‘. 

La maquinaria celular humana confunde el ARN vírico con el material genético propio provocando que desarrolle proteínas virales

La unión de ambas proteína abre literalmente “las compuertas celulares” para que el virus pueda penetrar y duplicarse en su interior. La maquinaria celular humana confunde el ARN vírico con el material genético propio provocando que desarrolle proteínas virales como si se tratasen de proteínas humanas.

Replicación en 3D de invasión del coronavirus en el sistema sanguíneo.

En cuestión de horas hay millones de copias de ARN viral que se van multiplicando hasta acabar con las membranas de la célula en cuestión y disponerse a infectar otras.

‘ACE2’ cataliza la conversión de angiotensina y es responsable de funciones como la regulación de la presión sanguínea, la función cardíaca o la función pulmonar. Sin embargo, hasta ahora no se había descrito la estructura completa de esta proteína.

Estos hallazgos proporcionan información importante sobre la base molecular del reconocimiento y la infección por coronavirus.

Esta compresión puede facilitar el desarrollo de receptores señuelo o anticuerpos neutralizantes

Una vía para generar anticuerpos

Asimismo, la investigación describe también nuevas mutaciones del virus, que aumentan la capacidad y la fuerza con la que el patógeno penetra en las células humanas. Este conocimiento podría ayudar a comprender mejor la naturaleza del coronavirus y su comparación con otros similares como el SARS-CoV o el BatCoV RaTG13.

Según describen los investigadores, esta compresión puede facilitar el el desarrollo de receptores señuelo o anticuerpos neutralizantes para la supresión de la infección viral.