El 84,4 por ciento de los expertos coincide en la idoneidad de realizar la prueba de la mutación EGFR después de la cirugía en pacientes con cáncer de pulmón no microcítico (CPNM). Ésta es una de las principales conclusiones del estudio “Clinical management of early-stage EGFR-mutated non-small cell lung cancer (NSCLC) in Spain: A Delphi consensus panel study”. El objetivo de este estudio, impulsado por la Asociación para la Investigación del Cáncer de Pulmón en Mujeres (ICAPEM) con la colaboración de AstraZeneca, es evaluar el nivel de consenso entre los oncólogos médicos sobre el tratamiento clínico de los pacientes con cáncer de pulmón no microcítico en estadios tempranos.

Para el análisis se utilizó el método Delphi de dos rondas, donde los expertos respondieron de manera anónima y sin interactuar entre ellos. El consenso se alcanzaba cuando al menos el 66,6 por ciento de los panelistas estaba de acuerdo. Se analizaron cuestiones relativas al manejo clínico del CPNM en fase inicial, así como el papel de la terapia adyuvante en CPNM en fase inicial y en el caso de que exista mutación EGFR sensibilizante.

Otros resultados destacados del estudio fueron la justificación del uso de osimertinib en el escenario adyuvante, y el acuerdo del 71,9 por ciento de los expertos acerca del hecho de que este medicamento podría cambiar el paradigma de tratamiento en pacientes con CPNM en estadio IB-IIIA con mutación del EGFR. No se alcanzó un consenso en lo relativo a los inconvenientes del tratamiento de duración prolongada con este fármaco. Además, el panel de expertos acordó unánimemente que los pacientes con CPNM en estadio I y II se sometan a cirugía en la práctica clínica habitual.

En palabras de Dolores Isla, jefa de Oncología Médica en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza y una de las responsables del estudio, “pensamos que era importante explorar las opiniones de los expertos sobre el enfoque actual del tratamiento en pacientes con CPNM en estadio temprano debido a las controversias que rodean el uso de osimertinib. Y los expertos han destacado el papel del tratamiento adyuvante con el fármaco en este escenario”, afirma.

El 66 por ciento de los oncólogos participantes en el consenso coincidieron en que la magnitud del efecto del beneficio de la supervivencia libre de enfermedad de osimertinib es suficiente para su indicación como terapia adyuvante para el CPNM resecado en fase inicial.

Uso de la quimioterapia adyuvante

El grupo de expertos también convino el uso de la quimioterapia adyuvante en pacientes con resección quirúrgica completa en pacientes con estadios II y IIIA según su práctica clínica habitual, aunque no coincidieron en que se aplicara en el estadio IB.

Según Javier de Castro, jefe de Oncología del Hospital La Paz de Madrid y autor principal, “este estudio ha demostrado que nuestros esfuerzos deben centrarse en dos cuestiones donde nos ha dejado más incertidumbre. Por un lado, los objetivos y la duración del tratamiento adyuvante con osimertinib. Y, por otro, el papel y las implicaciones de las pruebas moleculares en el escenario adyuvante”.


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