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Un estudio elaborado por la Sociedad Española de Obesidad (SEEDO) señala que, prácticamente la mitad de los habitantes de España, sometidos durante varias semanas al confinamiento domiciliario, han experimentado un incremento de su peso medio durante este periodo de tiempo. Según se desprende del trabajo, un 44,3% declara haber aumentado de peso en el confinamiento; y la mayoría de ellos, un 73%, sitúan el rango de elevación del peso entre 1 y 3 kgs.

Durante la presentación del estudio, los especialistas han recordado que el sobrepeso ya no es solo un factor de riesgo para otras enfermedades, sino que las cifras han demostrado que los pacientes con COVID-19 y sobrepeso han tenido un peor pronostico.

El 80% de los pacientes que tuvieron formas graves de la infección por COVID-19, que precisaron intubación, ventilación mecánica en la UVI y/o fallecieron eran obesos

El 80% de lo pacientes que tuvieron formas graves de la infección por COVID-19, que precisaron intubación, ventilación mecánica en la UVI y/o fallecieron eran obesos, según el estudio.

“Hemos insistido en que la obesidad es una enfermedad y no es solo un problema estético. Hoy sabemos que es la causa principal de enfermedades como el cáncer o la diabetes y ahora nos hemos dado cuenta de que los pacientes con obesidad que han contraído el virus van peor porque es un factor de riesgo”, explicó Susana Monereo, secretaria de la SEEDO.

Mantener un peso sano no solo supone estar libre de enfermedad, sino que favorece el control de las infecciones o padecerlas de forma más leve

Desde la SEEDO insisten en mantener un peso sano no solo supone estar libre de enfermedad, sino que favorece el control de las infecciones o padecerlas de forma más leve y, por consiguiente, ayuda a la sostenibilidad del sistema sanitario.

En la lucha contra el COVID-19, Monereo puntualiza que, a los hábitos que ya hemos adquirido como la higiene continua de manos y el distanciamento social, “hay que añadir el ‘cuida tu peso’ para no desarrollar las formas más graves de la enfermedad”, señalaba. “Hemos descuidado la dieta y hemos aumentado el consumo de azúcar y el consumo de alcohol”, añadió.

Sedentarismo y mala alimentación

Según los datos, el sedentarismo y la alimentación son los principales culpables de este aumento de peso documentado, aunque los mayores de 65 le echan más la culpa al sedentarismo.

Un 18% de la población reconoce que su forma de comer ha sido picotear continuamente (tasa que asciende hasta el 44% en jóvenes de 18-24 y hasta el 70% en personas sin ingresos); el 56% de las población admite que comió más de tres veces al día durante el confinamiento.

Durante el confinamiento ha aumentado el consumo de bebidas alcohólicas y de productos de bollería

Se reconoce mayoritariamente un especial incremento en el consumo de bebidas alcohólicas (un 45% en la población general y un 55% de los obesos) y de productos de bollería (un 46,7% en la población general y un 55,8% en los obesos). Más de un 40% de los encuestados declara haber tenido más sensación de hambre durante el confinamiento, siendo la ansiedad, seguida del aburrimiento, el principal motivo de este incremento de apetito.

El 56% asegura que hizo menos ejercicio durante el confinamiento frente al 18% que dijo que más

Otro aspecto muy importante que ha contribuido al incremento de peso ha sido el descenso de la actividad física. El 56% asegura que hizo menos ejercicio durante el confinamiento frente al 18% que dijo que más. Más de la mitad de la población de la muestra indica que pasó más de cinco horas sentado a lo largo del día y el 30% consumió más de 5 horas de televisión al día.

“Ahora sabemos que todo el mundo puede sacar media hora para poder ejercitarse”

En este sentido, la secretaria de la SEEDO ha recordado que un porcentaje de la población, por el contrario,ha aumentado su actividad haciendo ejercicio en casa, “de modo que ahora sabemos que todo el mundo puede sacar media hora para poder ejercitarse”, incidió.


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