M.P. | viernes, 11 de noviembre de 2016 h |

La prevalencia de la diabetes tipo 2, que es la más frecuente en nuestro país, se sitúa en el 13,9 por ciento en mayores de 18 años. Es el dato que toman como referencia los especialistas, agrupados en nuestro país en la Sociedad Española de Diabetes. Su presidente, Edelmiro Menéndez Torres, recuerda que es la cifra recogida en el estudio di@bet.es presentado hace cinco años.

Aunque es un dato elevado, subraya, “está en línea con los países de nuestro entorno y de ese 13,9 por ciento solo un 8,1 por ciento ya sabe que tiene diabetes”. De este modo, “un 40 por ciento desconoce que padecen la enfermedad”, insiste.

El infradiagnóstico de la diabetes tipo 2 en nuestro país se debe a la ausencia de un cribado adecuado, según el presidente de la SED. “El objetivo es que toda la gente que tenga diabetes tipo 2 se diagnostique, pero para ello hay que tener en cuenta que en fases iniciales es asintomática. Si no se hace una glucemia o una prueba de glucosa venosa en sangre no es posible hacerlo”, subraya.

Además, en los últimos años la mejora de los tratamientos y de los dispositivos para medir los niveles de glucosa ha sido incuestionable para los expertos. “Ha mejorado en el tratamiento de la diabetes tipo 1, que requiere insulina desde el inicio, con nuevas insulinas, lentas y rápidas, pero también hay bombas de infusión con las que se puede controlar mucho mejor la glucosa y adaptarse a las necesidades del paciente. También hay nuevos medidores continuos disponibles, aunque no financiación”, lamenta el presidente de la SED.

Menéndez destaca que ha habido unos avances tecnológicos enormes e incluso pasos hacia el páncreas artificial, que será una realidad pronto.

En cualquier caso, el grado de implantación de estas nuevas tecnologías es todavía muy bajo. Apenas un cinco o seis por ciento de los pacientes con diabetes de tipo 1 cuentan con bombas de insulina, mientras en países como Alemania o Francia su uso ha aumentado espectacularmente y ronda casi el 50 por ciento. “Es algo que debería mejorar, o al menos ofrecer esa opción a aquellos que pueden beneficiarse”, lamenta.

Retos pendientes

No obstante, quedan muchas lagunas por resolver en el abordaje de esta patología. Una de las carencias más importantes, en su opinión, es la educación en la enfermedad: conseguir que los pacientes lleven un autocontrol de su diabetes. “Hay que educar en ello, porque los hábitos y el ejercicio tienen que hacerlo ellos”, insiste.

La educación terapéutica es una misión de todos, aunque dirigida especialmente a enfermería, indica el presidente de la SED, que remarca que “para tratar la diabetes es imprescindible apostar por un equipo multidisciplinar en el que también participen psicólogos, especialistas en educación física, etc.”.

Por parte de los profesionales también quedan retos pendientes. Es necesario, según sus palabras “que conozcan mejor todos estos nuevos tratamientos, los algoritmos terapéuticos, y que puedan aplicarlos adecuadamente e individualizar cada caso”, expone.

En este sentido, el experto destaca la importancia de implicar a otros profesionales, como los responsables de medicina laboral, ya que muchas alteraciones dan la cara en las revisiones del trabajo. “Es necesario que estén alertas para que ante cualquier elevación de la glucosa se pueda realizar a tiempo una curva que permita un diagnóstico exacto”, puntualiza, ya que si se tiene diabetes, “hay que empezar el tratamiento cuanto antes”.

Gasto en diabetes

No hay que pasar por alto el enorme coste que supone la enfermedad en nuestro país. Los costes directos rondan los 5.447 millones de euros, alrededor de 1.708 euros al año en tratamientos y hospitalizaciones por paciente, según las estimaciones de la Federación de Diabéticos Españoles (Fede). Por su parte, los costes indirectos ascienden a 17.630 millones de euros, sumando el gasto social, las jubilaciones anticipadas y también el absentismo laboral.

La impresión de los especialistas es que las cifras sobre prevalencia de esta enfermedad tampoco mejorarán en un futuro. “Se sabe que la mayor asociación de la diabetes se da con la obesidad, y va en aumento”, advierte. “Si la obesidad no disminuye, como es el caso, tampoco lo hará la diabetes. En los últimos años ha aumentado la prevalencia de diabetes y seguirá aumentando”, puntualiza.

La única alternativa es que se impulsen medidas de salud pública específicas, que apuesten por un estilo de vida saludable y buenos hábitos alimenticios algo que está muy ligado a la educación que necesita reforzarse e implementar a todos los niveles, pero sobre todo entre los recién diagnosticados para prevenir complicaciones.

Para finalizar, el experto en diabetes subraya el mensaje principal que se lanzará en el marco del día mundial de la enfermedad, que estará centrado en las complicaciones oculares. “El control de la diabetes es necesario para evitar todas sus complicaciones, y una de las más típicas es la pérdida de visión”, alerta. Esta complicación es prevenible, recalca, “si se controla adecuadamente la enfermedad y se lleva a cabo una revisión periódica por parte del oftalmólogo”, concluye.