GM / Madrid | lunes, 16 de enero de 2017 h |

Se calcula que en España unas 400.000 personas están diagnosticadas de esquizofrenia, un trastorno mental en el que mantener el tratamiento es clave para prevenir las recaídas y permitir la recuperación a largo plazo de las personas que la padecen.

En este sentido, el palmitato de paliperidona (Trevicta, de Janssen), administrado trimestralmente, permite a los pacientes adultos con esquizofrenia —previamente estabilizados con palmitato de paliperidona mensual— recibir su tratamiento únicamente cuatro veces al año, lo que supone una mayor comodidad para ellos y para sus familias, al tiempo que garantiza una mayor adherencia al tratamiento. Este fármaco, aprobado en la Unión Europea en junio de 2016, ya está disponible en España y es un tratamiento “eficaz, seguro y de tolerabilidad contrastada, que se asocia con una buena calidad de vida y elevada satisfacción por parte del paciente”, como asegura Miquel Bernardo, director de la Unidad de Esquizofrenia del Hospital Clínic de Barcelona.

Asimismo, el hecho de que solo sea necesario administrarlo cuatro veces al año ofrece a los pacientes “mayor libertad para centrarse en otros aspectos importantes de su vida y menos en su tratamiento”, subraya Antonio Fernández, director de Acceso al Mercado y Government Affairs de Janssen.

No obstante, como indica Fernando Cañas, jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Psiquiátrico Rodríguez Lafora de Madrid, algunos estudios han demostrado que hasta la mitad de estos pacientes no toma la medicación de manera adecuada en el primer año tras el diagnóstico; mientras que en el segundo año, este porcentaje puede ascender hasta el 75 por ciento. Cerca del 85 por ciento de los pacientes experimentará nuevas recaídas, que son claves prevenir para frenar el deterioro de la calidad de vida de los pacientes, añade Cañas, al tiempo que concluye que este fármaco ayudará a reducir estas cifras.