En las últimas semanas se habla intensamente de la necesidad de acelerar la investigación de una vacuna frente al Covid-19. Sin embargo, aún no se piensa en las necesidades de producción que esta vacuna representa. Precisamente este asunto ha sido abordado por Emmanuel Hanon, vicepresidente y director del área de I+D de vacunas de GSK, en una entrevista concedida al medio francés L’Echo.

Emmanuel Hanon. vicepresidente y director del área de I+D de vacunas de GSK.

Para Hanon, acelerar la investigación de esta vacuna debe ser igual de importante que establecer la capacidad productiva necesaria a nivel global. “Para el coronavirus, se ha hablado mucho de los 15 a 18 meses que lleva obtener la aprobación para la vacuna. Pero será necesario construir de forma paralela la capacidad de producción, que será gigantesca”. Y es que hay que tener en cuenta que todos los países están afectados por esta pandemia. “Estamos hablando de miles de millones de personas y no unos pocos millones”, recuerda el director del área de I+D de vacunas de GSK.

A la pregunta de si podrían utilizarse plantas de compañías que actualmente producen otro tipo de vacunas, Hanon asegura que es posible, “pero depende de la tecnología identificada para fabricar la vacuna frente al coronavirus”. Además, recuerda que ninguna compañía tiene en este momento fábricas que no estén produciendo otro tipo de vacunas, “que también salvan vidas”. En definitiva, señala, “hay que tomar decisiones”.

Investigación frente al coronavirus

En lo que respecta a la investigación de la vacuna frente al coronavirus, Hanon asegura que se juega con una ventaja: “tenemos un conocimiento científico bastante bueno de lo que debe usarse en la composición de una vacuna”, gracias a las investigaciones realizadas con otros virus que pueden ser parecidos como el SARS y el MERS. El problema, señala, será “cómo acelerar los estudios clínicos y su producción a gran escala”.

En cuanto a la aportación de GSK en esta carrera global por encontrar una vacuna frente a esta pandemia, el director de investigación de vacunas de la compañía, recuerda que GSK aporta su sistema adyuvante pandémico para evaluar la eficacia de una vacuna candidata contra el Covid-19. Sus científicos están trabajando con organizaciones internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Coalición para las innovaciones en preparación para epidemias (CEPI) y los gobiernos de todo el mundo en suministrar su tecnología de adyuvantes de vacunas candidatas.

Esta tecnología, explica, “proporciona respuestas extremadamente efectivas a las vacunas, al tiempo que usa una cantidad mínima de antígeno, que es el otro ingrediente activo que se debe poner en una vacuna”. En este sentido, y preguntado por la patente de esta tecnología, el responsable de la compañía asegura que, aunque GSK tiene patentes sobre los adyuvantes, “estamos listos para asociarnos con empresas interesadas e incluso ponemos a disposición el adyuvante de forma gratuita para acelerar las cosas”.