gaceta médica Barcelona | viernes, 16 de septiembre de 2016 h |

Investigadores del Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO) han participado en un estudio, publicado en la revista Cell, que ha realizado un extenso cribado de diferentes fármacos antitumorales usando modelos pre-clínicos de cáncer de mama (CM), además de explorar nuevas combinaciones terapéuticas.

El estudio ha generado un biobanco “viviente” en ratones avatar (PDX) que permite el cribado de fármacos en condiciones que se asemejan al microambiente tumoral. De este modo, el equipo de científicos ha desarrollado un biobanco, compuesto de 83 xenografts de tumores de cáncer de mama derivados de pacientes (PDX), donde se encuentran representados la mayoría de subtipos de cáncer de mama, tanto desde el punto de vista clínico como molecular.

Violeta Serra, líder del grupo de Terapias Experimentales del VHIO explica que han demostrado que, pese al proceso de trasplante sucesivo de los tumores en ratones, las características genéticas y morfológicas del tumor original se mantienen. “Nos referimos a su histología, la composición del tejido tumoral y la heterogeneidad genética típica de los tumores de mama. Así, los modelos PDX recapitulan las características más relevantes del cáncer humano, lo que los convierte en modelos óptimos para estudios preclínicos y a su vez, perpetúan las características para su estudio”, señala la experta.

Cultivos celulares ‘ex vivo’

Otra de las aproximaciones que abarca el trabajo es la implementación de cultivos celulares ex vivo a partir de células derivadas de los PDX, es decir, cultivos tumorales que mantienen una estructura tridimensional y preservan el microambiente del tumor. Los autores han demostrado que estos cultivos continúan presentando las características del tumor original y, por tanto, constituyen una potente herramienta para realizar ensayos masivos, high-throughput, y determinar la respuesta de los tumores ex vivo a diversos fármacos, tanto en monoterapia como en combinación.

“Esta aproximación supone un paso adelante en los estudios farmacogenómicos porque permite testar un gran número de compuestos y combinaciones al mismo tiempo. Una de las grandes fortalezas del estudio es que todos los datos se han compartido públicamente y pueden ser consultados y reanalizados por otros grupos de investigación”, expone Serra,