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Las consecuencias del Covid-19 en mujeres embarazadas son inciertas. No obstante, y ante la falta de evidencia científica, The Lancet ha publicado un protocolo de gestión para los profesionales sanitarios. Las consecuencias de la infección con SARS-CoV-2 para los embarazos son inciertas.

De este modo, desde The Lancet se recomienda que cualquier mujer embarazada que haya viajado a un país afectado por el Covid- 19 o que haya tenido contacto cercano con un infectado debe hacerse la prueba de amplificación de ácido nucleico del SARS-CoV-2 (virus que provoca el Covid-19). Esta prueba deberá realizarse aunque la mujer embarazada esté asintomática.

Las mujeres embarazadas que estén asintomáticas deben controlarse a sí mismas en el hogar para detectar las características clínicas del Covid-19 durante al menos 14 días. Estas pacientes, explican, “deben controlarse con ultrasonidos de crecimiento fetal bimensuales y evaluaciones Doppler debido al riesgo potencial de restricción del crecimiento intrauterino”. Por otro lado, las mujeres embarazadas con neumonía por Covid-19 deben ser tratadas “por un equipo multidisciplinar en un centro de atención médica”.

En los casos más graves, cuando se detecte posibilidad de sepsis o fallo orgánico, la paciente debe ser transferida a una unidad de cuidados intensivos.

Decidir el momento del parto

El documento emitido por The Lancet asegura que serán los clínicos los que deberán elegir el momento del parto, teniendo en cuenta la semana de gestación, las condiciones maternas, fetales y del propio parto. Siempre que sea posible, puntualizan, “se debe favorecer el parto vaginal mediante la inducción, con un posible parto instrumental para evitar el agotamiento materno y complicaciones quirúrgicas innecesarias en una paciente ya enferma”. Por el contrario, “el shock séptico, la insuficiencia orgánica aguda o el sufrimiento fetal deben provocar un parto por cesárea de emergencia (o la terminación, si es legal, de la viabilidad fetal)”.

Protocolo después del parto

Los recién nacidos de madres infectadas con Covid-19, explica el informe, deben aislarse durante al menos 14 días o hasta que desaparezca el virus. Durante este tiempo los expertos no recomiendan la lactancia materna directa.