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GM Madrid | viernes, 16 de marzo de 2018 h |

En el marco del XIV Congreso de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad, cuatro científicos españoles han presentado las cifras de diferentes estudios que corroboran que las Very Low Calorie Ketogenic Diets (VLCKD) de PronoKal Group son seguras para el paciente y no provocan efecto rebote porque mantienen la masa muscular.

Diego Gómez, del Hospital Gregorio Marañón (Madrid), Ana Belén Crujeiras, del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago (Santiago de Compostela), Diego Bellido, del Complejo Hospitalario Universitario de Ferrol (A Coruña) y Josep Vidal, del Hospital Clínic de Barcelona, han sido los encargados de explicar estos resultados a los principales endocrinos españoles asistentes al encuentro.

Las cifras han mostrado que en una muestra de 20 pacientes obesos, perdieron 20,2 kg de peso corporal de media después de cuatro meses de ser tratados.

Con todos estos datos, se ha podido constatar que la mayor parte de la pérdida inicial de peso corporal de los pacientes en estudio es en forma de masa grasa.

Esta preservación de la masa muscular parece establecerse como imprescindible para garantizar pocas fluctuaciones en el gasto metabólico basal, uno de los principales implicados en las recuperaciones del peso tras una dieta.

Y es que durante períodos de restricción energética, como cuando se realiza un programa de pérdida de peso, el cuerpo humano tiende a disminuir el gasto de energía aumentando la eficiencia en su uso y disminuyendo el gasto metabólico basal.

El problema es que tras finalizar la dieta, el organismo necesita menos energía para funcionar, por lo que en cuanto el paciente vuelve a ingerir una cantidad de calorías estándar para su edad, complexión y actividad física, el cuerpo las identifica como sobrealimentación e inicia el proceso de su almacenamiento en forma de grasa, provocando así, el temido efecto rebote. Lo innovador del tratamiento analizado es que todo esto no pasa.

La preservación de la masa muscular que ofrece, parece ser la responsable de mantener el gasto metabólico inicial del paciente y por tanto, evita así una adaptación metabólica que pueda acabar provocando una recuperación del peso.

A nivel hormonal, también se ha demostrado que la preservación de ese gasto metabólico basal no era consecuencia de la presencia de factores estresantes o la rápida pérdida de peso. De hecho, un estricto análisis del metabolismo proteico evidencia que la preservación del gasto metabólico basal no se relaciona con cambios clínicamente relevantes en el estado proteico, ni de la función renal e incluso se observa un balance de nitrogenado positivo a lo largo de todo el estudio.