LEO Pharma celebra su 25 aniversario en España con un posicionamiento claro: ser líder con foco en el área de la dermatología médica para cubrir todo el espectro de gravedad de las enfermedades de la piel: desde enfermedades de alta prevalencia a enfermedades raras, de leves a severas, desde medicamentos a aplicaciones pasando por otros tipos de innovación y soluciones. Un objetivo con el que lograr una posición de mercado que le permita liderar esta área terapéutica. Nuno Bras, director general de LEO Pharma Iberia, explica las líneas estratégicas de la compañía.

Pregunta. En este 25 aniversario de la compañía, ¿cómo definiría la situación actual de la misma? ¿Está previsto algún tipo de acción para conmemorarlo o impulsar algún tipo de estrategia nueva con este motivo?

Respuesta. LEO Pharma lleva 25 años en España poniéndose en la piel de los pacientes. Por la situación de pandemia vivida, no hemos tenido la oportunidad de celebrar este aniversario en las condiciones que nos gustaría; lo que hemos hecho ha sido remoto porque es nuestra nueva realidad. Pero lo cierto es que, en todos estos años, la compañía se ha transformado radicalmente.

De cara al futuro queremos presentarnos como una compañía de alta innovación en enfermedades de la piel donde todavía hay muchas necesidades sin respuesta médica. La intención de la compañía es liderar la dermatología médica. Todo esto es un proceso que depende mucho del tipo de innovación que aportemos. Hoy, LEO trata a 90 millones de personas en el mundo con sus soluciones de dermatología médica; pero quiere alcanzar los 125 millones de pacientes en 2030. Hablamos cada día de enfermedades más específicas donde podemos ponernos en todas las realidades del espectro de gravedad de una enfermedad, de las más leves a las más severas. Esto es un cambio también para la compañía muy importante.

“De cara al futuro queremos presentarnos como una compañía de alta innovación en enfermedades de la piel donde todavía hay muchas necesidades sin respuesta médica”

Aquí llevamos 25 años y tenemos una apuesta muy fuerte en investigación y desarrollo; invertimos un 23 por ciento de nuestras ventas en I+D, y esto en España significa una inversión superior a dos millones de euros al año, lo que sitúa a nuestro país entre los top five en LEO Pharma.. Tenemos una fuerte presencia en investigación y colaboración clínica en España y un futuro de crecimiento y especialización en áreas muy importantes en la dermatología clínica.

P. ¿Qué impacto ha tenido la pandemia en la actividad de LEO Pharma? ¿Qué aprendizajes ha incorporado la compañía de estos meses al trabajo del día a día?

R. La pandemia nos ha hecho cambiar a todos, sobre todo a los agentes del sector salud. Muchas veces digo que en LEO Pharma tenemos una responsabilidad mayor que cualquier otro que no esté en el sector, debemos ser un ejemplo de cómo actuar en estas nuevas situaciones.

En concreto, hay cuatro puntos que dicen mucho de cómo hemos vivido la pandemia. Primero, el suministro de productos farmacéuticos; esto ha sido un esfuerzo añadido para la empresa en todo el mundo, lo que demuestra nuestro enfoque primordial en el paciente, incluso en zonas como Italia, que fue uno de los epicentros de la pandemia, donde nunca hemos parado. También hemos tenido colaboraciones muy importantes con sociedades médicas como SEMERGEN en España, suministrando fármacos y materiales de manera gratuita para los médicos que estaban en primera línea durante la pandemia. Por otra parte, hemos realizado investigación muy puntera sobre la influencia del COVID-19, porque además del área de dermatología tenemos una unidad de trombosis. Hemos sido pioneros en inversión en investigación en este campo. Además, hemos desarrollado mucho nuestro entorno digital para nuestros clientes, pacientes e investigadores. Esto ha sido un cambio importante que quedará para el futuro.

P. ¿Cómo colabora la filial de Iberia en el cómputo global de la compañía?

R. Somos uno de los mercados más importantes en términos de ventas y en términos globales. También, nosotros participamos activamente en las decisiones estratégicas de la compañía de cara al futuro. Tenemos una inversión en investigación que está al nivel de los cinco países más grandes de LEO Pharma; esto significa que las colaboraciones que se realizan en España con médicos, sociedades científicas son muy importantes, y sitúan a España  en una posición destacada en la participación en ensayos clínicos para el desarrollo y lanzamiento de nuevos fármacos. Por ejemplo, vamos a lanzar un fármaco biológico para la dermatitis atópica durante el próximo año en España, que ya ha sido aprobado por la Agencia Europea del Medicamento (EMA). 19 hospitales de referencia en España han participado en  tres ensayos clínicos con este nuevo fármaco.

La calidad que nosotros ponemos en estos proyectos se dirige a encontrar posibilidades de futuro de alto nivel, con fármacos de alto valor de innovación en el ámbito de la dermatología médica. Seguimos creciendo y hemos puesto todas las semillas para seguir desarrollando en España nuestra I+D.

P. ¿Qué importancia diría que tienen la investigación y la colaboración dentro de la actividad de LEO Pharma?

R. Somos una compañía en la que el I+D,  enfocado a la dermatología médica en los últimos años, tiene un peso muy importante. Está en nuestro ADN, ponernos en la piel de los pacientes bajo la premisa de que la innovación para nosotros significa estar donde otros no llegan. Por ello, tener un lanzamiento de un producto nuevo donde no haya respuestas, es nuestro objetivo. El reto es lanzar un producto best in class o first in class cada dos o tres años.

“El reto es lanzar un producto best in class o first in class cada dos o tres años”

Es un gran desafío que nos planteará un nivel de ventas totalmente distinto y sin precedentes a nivel de reputación. Esta es una estrategia basada en la innovación que viene sobre todo de mucha colaboración; por ejemplo, tenemos un centro de alta investigación en Boston llamado LEO Science&Tech Hub, que es un hub de tecnología donde hay mucha colaboración con universidades e investigadores privados y elevamos la dermatología individualizada al más alto nivel. Son soluciones de muy alta tecnología que además pueden derivar en nuevos desarrollos futuros. Tenemos también LEO Innovation Lab, donde hemos invertido una cantidad significativa , 60 millones de euros, para desarrollar soluciones para pacientes más tecnológicas y donde se hace mucha colaboración con startups de todo el mundo.

Además, uno de los proyectos más interesantes que tenemos es LEO Open Innovation; es un portal donde cualquiera puede enviar sus moléculas para ser estudiadas en modelos específicos de dermatología en LEO Pharma. Con esto conseguimos cercanía con los investigadores, tener una idea de lo que se hace en todo el mundo y aprovechar algunas moléculas de cara al desarrollo futuro.

Durante los últimos años hemos testeado más de 1.000 moléculas en todo el mundo y, de ellas, más de 100 se han aprovechado en innovación; no quiere decir que todas lleguen a término, pero sí que hay razones para incluirlas en varios vectores de patologías dermatológicas. Sin este tipo de colaboración sería prácticamente imposible llegar a un rango de patologías como la dermatitis atópica, psoriasis, acné o enfermedades raras. La dermatología no es una única enfermedad, es un compendio de ellas con un alto impacto en la calidad de vida de pacientes y, por ello, queremos seguir avanzando con nuevas moléculas.

P. Dentro de toda esta investigación, ¿qué líneas destacaría como las más prometedoras?

R. Esta innovación ha empezado hace años. Yo dividiría la compañía entre una innovación más galénica, desde 2017, con el lanzamiento del primer biológico para el tratamiento de la psoriasis en LEO Pharma, que es fundamental en el marco de innovación.

“Tenemos varios fármacos en nuestro pipeline que nos permitirán llegar más lejos en términos de la innovación en dermatología”

Además de este y del segundo biológico que comentábamos que se lanzará durante 2022 para el tratamiento de la Dermatitis Atópica, tenemos varios fármacos en nuestro pipeline que nos permitirán llegar más lejos en términos de la innovación en dermatología. Por ejemplo, fármacos para dermatitis atópica, acné, eccema de las manos que es muy debilitante desde el punto de vista social y de calidad de vida… Como decía, el fin es llegar donde otros no llegan en términos de respuesta en dermatología médica.

P. ¿Qué objetivos se marca la compañía a corto, medio y largo plazo?

R. Estamos en un momento clave y de transformación para la compañía, con una clara estrategia orientada al 2030. Estamos focalizándonos en nuestro ADN, centrado en las patologías de la piel, pero con una vocación mucho más innovadora. Esto significa varias cosas. Lo primero, como comentaba anteriormente, es sacar un producto best in class o first in class nuevo cada dos o tres años. Esto, unido a que queremos tener un crecimiento que siga siempre por encima del mercado de dermatología, uno de los más dinámicos hasta 2030 de la industria farmacéutica; no es casualidad que cada vez más empresas se adentren en esta área.

Estos objetivos conllevan una amplia inversión en nuestras alianzas estratégicas y en business development con productos que pueden no ser creados en LEO Pharma, pero sí desarrollados de cara a su lanzamiento; todo esto con el objetivo de llegar a unas cifras de venta que se sitúen en torno a los 5.200 millones de euros para 2030, que es prácticamente cuadriplicar lo que tenemos. Esto es un reto muy importante, y no conozco a ninguna compañía de este campo que tenga una vía orgánica para lograrlo. Es un momento apasionante para formar parte de esta compañía; a la gente con la que hablo cuando se incorpora, le transmitimos esto, que es una empresa que se está transformando para llegar a todos estos objetivos en 2030.


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