VIDA REAL

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| viernes, 13 de diciembre de 2019 h |

¿Influye la edad o el estado socioeconómico en la supervivencia de los pacientes? Una cuestión que cada vez está siendo abordada en más investigaciones. La 61ª Reunión y Exposición Anual de la Sociedad Americana de Hematología acogió varios estudios que aportan luz a esta cuestión.

Así, los trabajos ofrecen pruebas alentadoras de que las minorías raciales y los pacientes mayores reciben beneficios similares de los tratamientos contra el cáncer que otros grupos de pacientes. Sin embargo, otros estudios muestran que persisten brechas significativas en términos de acceso a la atención y resultados, y subrayan la necesidad urgente de renovar los esfuerzos para abordar las disparidades. Como explica Laura Michaelis, del Medical College of Wisconsin, cada uno de estos estudios profundiza en el desafío fundamental de cómo obtener terapias efectivas para todos, no solo para las personas que tienen fácil acceso a la atención médica. “Nuestra capacidad para lograr tratamientos y prevención a medida se basa en la inclusión de un espectro amplio y heterogéneo de personas en ensayos clínicos”, destacó Michaelis. “Tenemos la obligación de reclutar personas que no son perfiles tradicionales en estos estudios: grupos como las mujeres, personas mayores, minorías, personas que viven en la pobreza y personas con enfermedades crónicas o que tienen comorbilidades”.

Desigualdades socioeconómicas

Un informe del Grupo de Oncología Infantil de San Francisco demuestra que la supervivencia en niños con leucemia mieloide aguda tiene relación con las desigualdades socioeconómicas. Los investigadores descubrieron que los factores socioeconómicos de la población eran predictores significativos de supervivencia, incluso después de tener en cuenta el tipo de seguro, la raza y los factores de riesgo biológico conocidos. Mientras que aproximadamente el 68 por ciento de los pacientes de las áreas de ingresos medios o altos sobrevivieron durante cinco años después del diagnóstico, esa proporción fue del 61 por ciento entre los pacientes de las áreas de bajos ingresos y solo el 43 por ciento entre los pacientes que viven en la pobreza. “Esperábamos que hubiera una diferencia, pero el grado de diferencia es bastante sustancial”, dijo la autora principal del estudio, Lena E. Winestone, MD, del Hospital de Niños Benioff UCSF en San Francisco. “Mientras más personas conozcan las desigualdades que existen, mejor posicionados estaremos para mejorarlas”.

Aunque el estudio no determinó las razones detrás del aumento del riesgo de muerte, una posibilidad es el estrés tóxico, relacionado con un nivel socioeconómico más bajo.

Edad y tratamiento

En cuanto a la relación entre la edad y el tratamiento, Pashna Munshi, MD, de la Universidad de Georgetown, presentó un estudio para mieloma múltiple, que demuestra que el trasplante autólogo de células hematopoyéticas es seguro y efectivo en pacientes de edad avanzada y sugiere que más personas podrían beneficiarse de la terapia de la que normalmente se les ha ofrecido.

Tan solo cuatro de cada 10 pacientes la reciben, ya que a menudo las personas mayores se excluyen de los ensayos clínicos que estudian trasplantes. “Este estudio muestra que puede realizar estos trasplantes de manera segura en pacientes mayores, y que ellos obtienen los mismos beneficios de estos tratamientos que los pacientes más jóvenes”, dijo la autora principal del estudio, Anita D’Souza, MD, Medical College of Wisconsin. El trabajo fortalece así el argumento de que las personas no deben ser excluidas de los ensayos clínicos basados solo en la edad.

Otra de las incógnitas que despejó el encuentro americano fue en materia de CAR-T. Un estudio de Avalere Health demostró que la inmunoterapia con CAR-T muestra éxito y reduce la utilización de la atención médica en pacientes de edad avanzada. Esta investigación analizó a pacientes de Medicare que recibieron este tratamiento para linfoma no Hodgkin. Así, los investigadores demostraron que estas terapias pueden ser beneficiosas para una amplia población de pacientes mayores, incluidos aquellos con múltiples afecciones crónicas. De este modo estos pacientes pasaron menos tiempo en el hospital y supuso un coste asistencial más bajo tras el tratamiento que en los meses previos. “Nuestros hallazgos ofrecen evidencia de que los pacientes mayores con múltiples comorbilidades pueden ser tratados con éxito con CAR-T”, dijo el autor principal del estudio Karl M. Kilgore, PhD, de Avalere Health. “Si bien aún no conocemos los resultados a largo plazo, casi tres cuartos de los pacientes seguían vivos seis meses después del tratamiento. Incluso en ese corto período de tiempo vimos una disminución significativa en la utilización de la atención médica, incluidas las hospitalizaciones y el uso de la sala de emergencias, lo que sugiere un curso de tratamiento exitoso”.


Los factores sociales y económicos son factores predictivos en la supervivencia de los pacientes



Investigaciones indican que la edad puede no influir a la hora de un trasplante o administrar una terapia avanzada