Hace apenas dos años, el informe de Alzheimer Europa presentado en el Parlamento Europeo organizado por el eurodiputado Christophe Hansen (Luxemburgo) presentó una cifra preocupante: “El número de personas afectadas con demencia se duplicará para 2050“. Sin embargo, en la actualidad, un nuevo estudio presenta otra conclusión, no muy lejana a la que ya se hizo en febrero de 2020. “El número de personas con demencia podría triplicarse de aquí a 2050“.

Así lo asegura una investigación publicada en la revista científica The Lancet Public Health en la que colabora el profesor José Luis Ayuso Mateos, catedrático de psiquiatría de la Facultad de Medicina y director del Centro Colaborador de la Organización Mundial de la Salud para Investigación y Docencia en Servicios de Salud Mental en la Universidad Autónoma de Madrid. 

Se trata del primer estudio que proporciona una estimación para 204 países de todo el mundo. La previsión es que los adultos a partir de 40 años con demencia pasen de más de 57,4 millones de casos en 2019 a casi 153 en 2050. 

A pesar de este incremento, la prevalencia por edades permanece estable en ambos sexos, aunque hay más mujeres con demencia y se prevé que la tendencia se mantenga en los próximos años.

La previsión es que los adultos a partir de 40 años con demencia pasen de más de 57,4 millones de casos en 2019 a casi 153 en 2050.

Se espera que los casos aumenten menos en la zona de Asia Pacífico y en Europa occidental, mientras que habrá más en el norte de África, Oriente Medio y África subsahariana, donde se espera que se produzca el mayor aumento de la prevalencia.

Los autores del artículo achacan este incremento en el número de personas con demencia al envejecimiento y aumento de la población mundial

Un aumento que, en opinión de Mateos, subraya la necesidad de planes de salud pública y políticas para atender las necesidades de este colectivo. Por eso, los expertos piden un esfuerzo a los países.

“Afrontar la magnitud de este crecimiento es crucial para planificar y priorizar los recursos de salud pública”, argumentan los autores del estudio, quienes también señalan que crece cada vez más la evidencia de que los factores de riesgo que llevan al deterioro son potencialmente modificables. Entre ellos, fumar, la obesidad o la diabetes y el bajo nivel educativo. El acceso a la educación podría reducir la prevalencia en más de 6 millones de casos para 2050.

Evitar 12 factores para sortear la demencia

Por eso, los expertos piden un abordaje multidisciplinar, incluyendo intervenciones para afrontar los factores de riesgo, y que se invierta en investigar los mecanismos biológicos de la demencia. Un abordaje que será clave para afrontar el aumento de personas afectadas.

El hecho de que los factores de riesgo que llevan al deterioro son potencialmente modificables es una evidencia que, para loas autores, cada vez es más clara. Entre ellos, fumar, la obesidad o la diabetes y el bajo nivel educativo.

La demencia es la séptima causa de muerte y una de las principales causas de discapacidad y dependencia entre mayores en todo el mundo.

Aunque principalmente afecta a personas de más edad, no se trata de una consecuencia inevitable del envejecimiento. Más del 40 por ciento de los casos podría evitarse o retardarse si se elimina la exposición a los 12 factores de riesgo conocidos hasta ahora:

  1. Baja educación.
  2. Alta presión sanguínea.
  3. Discapacidad auditiva.
  4. Tabaco.
  5. Obesidad en la mediana edad.
  6. Depresión.
  7. Sedentarismo.
  8. Diabetes.
  9. Aislamiento.
  10. Excesivo consumo de alcohol.
  11. Enfermedades mentales.
  12. Contaminación del aire.

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