J. V. Madrid | viernes, 30 de septiembre de 2016 h |

“En ninguno de los temas que vamos a tratar existe tratamiento de elección, sino elección de tratamiento”. Así inauguró el jefe del Servicio de Otorrinolaringología, del Hospital Universitario de Bellvitge, Manuel Mañós, la reunión que da forma al que puede ser el primer consenso multidisciplinar para el abordaje del tratamiento de cáncer escamoso de cabeza y cuello (CECC) en nuestro país, organizada por la Fundación Merck Salud y que cuenta con el aval del Grupo Español del Tratamiento de Tumores de Cabeza y Cuello (TTCC) y la Sociedad Española de Cabeza y Cuello (Secyc).

Tras la bienvenida por parte de Carmen González Madrid, presidenta ejecutiva de la Fundación Merck Salud, el jefe de la Unidad de CECC del Instituto Catalán de Oncología de L’Hospitalet de Llobregat, Ricard Mesía explicó que el objetivo es “lograr un consenso en aquellos aspectos en los que no llega la evidencia y dado que no podemos generarla, al menos ponernos de acuerdo”.

Los diferentes tumores que tratan los expertos diariamente pueden englobarse en seis bloques: cáncer de laringe e hipofaringe, orofaringea HPV+/- y cavidad oral, valoración de la respuesta a un tratamiento no quirúrgico, enfermedad recurrente y/o metastásica (Ceccr/m), recidivas y segundos primarios y metástasis ganglionares cervicales de primario desconocido. Mediante metodología Delphi, un grupo de 25 expertos ha respondido a diversas preguntas centradas en cada uno de los bloques que, posteriormente, han sido analizadas, clasificadas e interpretadas por los coordinadores.

Recomendaciones

En total, 57 recomendaciones que han alcanzado altas tasas de acuerdo. No obstante, durante las próximas semanas los especialistas trabajarán para incluir todas las matizaciones que se pusieron sobre la mesa durante la reunión, antes de dar el siguiente paso: la internacionalización de los resultados y la publicación de dos artículos científicos. Con este primer consenso, los facultativos pretenden no solo que se trabaje en una misma dirección, sino que sea de utilidad a las próximas generaciones.

Jordi Giralt, del Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Universitario Vall d’Hebron, expuso los resultados que se habían obtenido en el segundo bloque. Por su parte, sería partidario de realizar radioterapia post-operatoria para el uso de un paciente con estadio I-II, en el que la anatomía patológica demuestra la presencia de una adenopatía con afectación capsular.

Cuando se trata de estadios más avanzados de la enfermedad, los doctores concluyeron en un cien por cien que se recomiende la administración de cisplatino más 5-fluorouracilo (5-FU) asociada a cetuximab y seguida de cetuximab de mantenimiento (hasta progresión de la enfermedad o toxicidad inaceptable). Asimismo, el director del Área de Oncología, del Hospital Costa del Sol, Antonio Rueda, también señaló que el total de expertos considera que el volumen o número de lesiones metastásicas y la enfermedad locorregional controlada (en remisión) son los factores más importantes sobre los que se debe incidir.

En caso de un segundo tumor primario tratado con cirugía y con criterios de RT postoperatoria y habiéndose tratado ya con RT la misma zona en el tumor índice, el 72 por ciento opina que debe valorarse siempre la posibilidad de reirradiación, como se dijo durante la presentación del bloque de recidivas y segundos primarios, a cargo de Mañós.

Asimismo, Rueda resaltó que este proyecto consta de una fase educacional que permitirá “valorar el impacto que tiene el conocimiento de estas recomendaciones”. Para ello, se realizará una encuesta basal, seguida de reuniones locales y a continuación otra encuesta para valorar el impacto.

Ahora habrá que esperar unos meses para ver si este proyecto se materializa en una (o dos) publicaciones de carácter científico y cómo se desarrolla la fase educacional.