Premios BiC
Sandra Pulido Madrid | viernes, 13 de diciembre de 2019 h |

La Cátedra Fundación AstraZeneca de Innovación en Diabetes, junto con el Institut d’Investigaciones Biomèdiques de Barcelona (Idibaps) celebran su sexta edición. Ramón Gomis, director de la Cátedra, habla con GM de la importancia de fomentar la investigación en esta enfermedad.

Pregunta. ¿Qué objetivo persigue la Cátedra de Innovación en Diabetes?

Respuesta. La Cátedra de Innovación en Diabetes pretende generar debates públicos en relación a los nuevos conocimientos aplicados al diagnóstico, al tratamiento y a la atención a las personas que padecen diabetes. Dedica especial atención a los profesionales jóvenes, en relación a la investigación biomédica y a la transferencia de conocimientos a la práctica clínica y con la intención de no establecer límites a la propia frontera del conocimiento. Por este motivo participan también profesionales afines al tema, interesados en conocer las bases innovadoras en el campo de la diabetes.

P. La diabetes es una de las enfermedades crónicas más prevalentes actualmente. ¿Considera que hay suficiente formación e investigación?

R. Cada año se diagnostican en España 12 casos por 1000 habitantes. En la actualidad cerca de un 14 por ciento de nuestra población padece de diabetes. Sin duda alguna es una de las enfermedades crónicas más prevalentes, y su incidencia va en aumento. A pesar de que en los últimos diez años se ha avanzado mucho en dar a conocer a la población general esta enfermedad, y a la mejor preparación de nuestros profesionales e incluso la de los propios enfermos, esta información debería ampliarse, en especial para dar a conocer los estilos de vida que favorecen la aparición de la enfermedad que no sólo están relacionados con los hábitos nutricionales el sedentarismo sino también con irruptores ambientales, las horas de descanso nocturno, el estrés y la inflamación crónica.

P. Hablamos siempre de encontrar tratamientos para las enfermedades. En caso de la diabetes, ¿deberíamos centrarnos más en prevenirla?

R. De acuerdo. La prevención es el primer y mayor objetivo. Debe aplicarse a cualquier forma de diabetes. No sólo prevención individual, ya sea a través de impulsar estilos de vida saludable, sino impulsando la salud medio-ambiental planetaria (reducción de tóxicos ambientales, desajustes alimentarios, impacto climático…). Algo sucede en el planeta tierra cuando la incidencia de esta enfermedad en todas sus formas aumenta en todas partes. Algo no hacemos bien.

P. ¿Hacía donde apunta actualmente la investigación española en esta patología?

R. Tiene tres ejes importantes: a) La supervivencia y si es necesario la substitución de las células beta dañadas b) Nuevos antidiabéticos capaces de controlar a largo plazo la glucosa y el impacto de sus excursiones —arriba y abajo— sobre las complicaciones. Esto no sólo incluye fármacos sino también desarrollo de nuevos instrumentos (mini-páncreas) capaces. C) Vacunas capaces de evitar la aparición de la diabetes tipo 1, aquella que requiere insulina por vida y afecta de manera especial a niños y jóvenes.

P. Este tipo de iniciativas ayuda a fomentar la investigación en personal joven. ¿Qué medidas o qué otro tipo de iniciativas se deberían impulsar en España?

R. Nuestra Cátedra quiere fomentar la investigación de los jóvenes. Hace pocos días hemos debatido con investigadores jóvenes que recibieron ayudas públicas para su formación internacional como les ha ido su regreso a España. Son investigadores altamente cualificados capaces de liderar la innovación en diabetes y patologías afines. Todos ellos lamentan las dificultades al regreso, la necesidad de un mayor apoyo y alguno pone en duda si su investigación no hubiere progresado mejor de permanecer en el extranjero. Debemos corregir estos puntos críticos. Apoyo al regreso, discriminación positiva que facilite su reinicio en nuestro país, cultura de la investigación en nuestros centros sanitarios. ¿Quién duda que apoyar a las nuevas generaciones de investigadores en diabetes es un objetivo primordial? Nadie. ¿Y por qué no se prioriza? Es urgente estabilizar su regreso, evaluar el apoyo público, pero dar alas a estos jóvenes investigadores sin cortapisas.