Las multirresistencias a antibióticos provocan 4.000 muertes anuales en España, cuatro veces más que las causada por accidentes de tráfico, además, este problema de salud se ha agravado tras la pandemia debido a un repunte en el consumo de antimicrobianos. De hecho, Emer Cooke, directora de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) declaró que las resistencias antimicrobianas se han colocado como uno de los mayores desafíos globales que suponen una amenaza creciente para la salud humana y la salud animal.

Acelerar los plazos de aprobación de antimicrobianos y servicios de microbiología 24/7 cimentarán la lucha contra las resistencias antimicrobianas
Patricia Muñoz, jefa de Servicio de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas del Hospital Gregorio Marañón

En este sentido, Patricia Muñoz, jefa de Servicio de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas del Hospital Gregorio Marañón, flamante ganador del premio Best In Class (BIC) 2023 al mejor servicio de microbiología, se ha mostrado más optimista frente al futuro de las resistencias antibióticas. Además, señala que la sociedad será muy distinta a la actual, una población mucho más envejecida, con un apoyo muy sólido de la tecnología para la vida diaria, que repercutirá en una mejora clara de la medicina, donde no habrá tratamientos empíricos y sí antibióticos específicos. “Vamos a dejar los tratamientos de amplio espectro y vamos a tener antimicrobianos muy específicos”, apunta la especialista.

Deficiencias en la lucha contra las resistencias

No obstante, Muñoz señala que es necesario atajar ciertas deficiencias, entre las que destaca el retraso en la aprobación de los nuevos antimicrobianos para que los clínicos puedan implementarlo cuanto antes. “Desde el Plan Obama han aparecido un montón de nuevos antimicrobianos que aprueban las distintas entidades reguladoras y hasta que llegan al bolígrafo y a la posibilidad de prescribirlo, pueden haber pasado cinco años”, asevera Muñoz. Asimismo, la especialista destaca la importancia de garantizar un diagnóstico las 24 horas del día los siete días de la semana, ya que hoy en día los laboratorios de microbiología son capaces de detectar con mucha rapidez las resistencias, lo que permite un tratamiento más eficaz, sin embargo, en muchas ocasiones se ve truncado por la imposibilidad de los servicios de microbiología de prestar un servicio ininterrumpido

De hecho, el “Journal of Antimicrobial Chemotherapy” se hizo eco de un estudio del Gregorio Marañón, declarándole como uno de los más influyentes de año. Este estudio demuestra que la implementación de técnicas rápidas de diagnóstico en los laboratorios, continuidad asistencial de manera ininterrumpida y su posterior transmisión e implementación en la labor asistencial reduce notablemente la mortalidad.

Por ello, la jefa de Servicio declara que los departamentos de la infección tienen que cambiar, “tiene que haber departamentos de la infección en los que haya microbiólogos, infectólogos, preventivistas, salud laboral, expertos en genómica, inmunólogos, farmacéuticos e incluso ingenieros y bioingenieros. La infección es algo transversal, que afecta muchísimas especialidades y que requiere muchísimo expertís”. Para ello, es fundamental que exista una confianza sólida en las redes internacionales para compartir sospechas y las soluciones, como puso de manifiesto la COVID-19, donde la mejor respuesta es la investigación para la situación actual y la futura. “La mejor forma de predecir el futuro es crearlo, tenemos que dejar de hacer predicciones y ponernos manos a la obra. Hay que ser imaginativos, unir esfuerzos y ponernos a trabajar”.

Patricia Muñoz, jefa de Servicio de Microbiología, Roberto Alonso, jefe de sección y Dolores Garcia jefa de Unidad recogiendo el premio a la Mejor Unidad de Microbiología al Hospital General Universitario Gregorio Marañón junto a Pilar Jimeno y Jordi Margineda de Biomerieux

Futuro

En cuanto al futuro, sobresalen varios desafíos. Los retos a corto plazo pasan porque los hospitales tengan la capacidad para detectar muy precozmente los patógenos multirresistentes y conocer lo antes posible los nuevos mecanismos de resistencia. En cuanto a medio plazo, Muñoz apuesta por seguir investigando el microbioma y comprender al huésped, ya que no todos los pacientes van a tener el mismo riesgo y, de hecho, la inteligencia artificial va a jugar un papel fundamental en la predicción de los riesgos que estos puedan padecer y en seguir investigando estos nuevos mecanismos, que no tienen porque implicar un antimicrobiano, sino que puede ser otras alternativas como las vacunas, que se pueden erigir como la respuesta a los nuevos microorganismos que puedan surgir.

En este sentido, existe un desconocimiento en cuanto a los futuros microorganismos que puedan surgir, ya que existen multitud de variables que puedan influir en esta aparición de nuevos patógenos, dado que pueden venir de la fusión de un glaciar, de animales, del espacio o incluso del mar. Por ello, la especialista remarca la importancia de la investigación para estar prevenidos. Las resistencias que conocemos y que puedan aparecer en las bacterias gram positivas, gram negativas u hongos sólo se combaten de la mano de la investigación. De hecho, apunta que actualmente la industria está desarrollando muchos nuevos antibióticos, tanto para estas bacterias, como para los hongos, muy eficaces y se espera que en unos pocos años estén disponibles nuevas armas muy sólidas de la mano de antimicrobianos de espectro muy específico

Investigación

En este sentido, la especialista destaca las líneas de investigación caracterizada por el tratamiento con fagos para hacer un abordaje personalizado a cada bacteria, sin cambiar el microbioma; fármacos antivirulencia o polipéptidos antimicrobianos, es decir que la lucha contra las resistencia no sólo se centre en los antibióticos. De hecho, el Imperial College de Londres publicó un estudio que conseguían que un microorganismo multirresistente se convirtiera en sensible mediante la intervención del sistema de pliegue de la proteínas atacando las uniones disulfídicas. Asimismo,

Estas líneas de investigación han abierto la puerta al estudio del microbioma, en especial el microbioma intestinal, y su implicación no solo con las multirresistencias, sino también con otras enfermedades crónicas. Por ello, se está trabajando con bacterias probióticas creadas por la ingeniería genética para luchar contra las resistencias. De hecho, Muñoz apunta que fruto de esto surge el proyecto que se está llevando a cabo el hospital de drug repurposing, por el cual se investigando la estructura de las proteínas que induce resistencia en tal patógeno, de fármacos ya aprobados por las entidades reguladoras, para entender como está creada esa resistencia. De manera que, mediante ingeniería informática podrías determinar que fármaco encajaría mejor en una proteína concreta y poder luchar contra ella ya que son fármacos que ya conocemos, que están aprobados pero se pueden utilizar sus diferentes mecanismos para luchar contra las resistencias.


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