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Congreso Anual de la Liga Europea contra el Reumatismo (EULAR 2013)

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L. B. Madrid | viernes, 14 de junio de 2013 h |

La artritis psoriásica (APs) fue una de las grandes protagonistas de la reunión anual de la Liga Europea Contra el Reumatismo (Eular) que este año se celebró en Madrid. Así, comienzan a aportarse resultados de nuevas moléculas, se muestra la eficacia de otras más consolidadas y existe un interés creciente por ahondar en las comorbilidades —los datos indican que el componente articular que tiene la enfermedad añade un plus de riesgo cardiovascular respecto a los pacientes con psoriasis— y respuesta al tratamiento —la obesidad es un factor de mal pronóstico—. “Podría decirse que la artritis psoriásica es una estrella emergente dentro de las enfermedades reumatológicas”, apuntó el doctor Rubén Queiro, secretario del Grupo español de Estudio para la Artritis Psoriásica de la Sociedad Española de Reumatología (Geapso-SER), añadiendo que el escenario ha cambiado respecto a hace unos años y ahora la industria farmacéutica ya ensaya a la vez sus nuevas moléculas, tanto en artritis reumatoide como en esta patología. Y así se demostró en Eular.

De este modo, se presentaron los resultados del estudio Psummit 2 que demuestran la eficacia de ustekinumab, un anticuerpo monoclonal IgG-1-kappa que impide que estas citocinas se unan a su receptor (IL-12R- beta-1), en la APs. “Este fármaco demuestra mejoras no sólo en pacientes que no han realizado ningún tratamiento con anti-TNF, sino también en los que han sido tratados con uno o más medicamentos, mostrando su potencial para cubrir una necesidad no satisfecha para algunos pacientes”, explicó el autor principal del estudio, Christoper Ritchlin. La eficacia demostrada fue más sólida en pacientes que nunca habían sido tratados con anti-TNF (37-41%) y en los que no habían recibido previamente uno (50-55%), dos (13-39%), tres o más (13-30%) agentes.

Por otro lado, el inhibidor PDE-4 apremilast ha demostrado resultados significativos en el estudio Palace-1 tras 24 semanas. De los pacientes que completaron 52 semanas del estudio, un porcentaje superior al 65 por ciento lograron un índice ACR20 de respuesta. “Este fármaco ha mantenido su eficacia y tolerancia durante un año con pacientes tratados anteriormente con Farme y/o agentes biológicos”, concluyó Arthur Kavanaugh (Universidad de California).

El tercero de los estudios a destacar fue el realizado con brodalumab, un anticuerpo monoclonal dirigido contra el receptor de la IL-17, que ha demostrado que entre el 37 y el 39 por ciento de las personas tratadas con 140-280 miligramos del fármaco alcanzaron el criterio principal ACR20 en la semana 12, comparado con el 18 por ciento del grupo placebo. “Las respuestas apoyan la continua evaluación del fármaco para el tratamiento de la APs y muestran que las estrategias dirigidas con citoquinas tienen el objetivo de bloquear la señalización a través del receptor IL-17 y pueden representar una importante estrategia de tratamiento”, aseveró Philip Mease, autor principal del estudio.

“Hablamos de 3 o 4 vías más que permiten ofertarle al paciente moléculas novedosas, eficaces con una seguridad bastante aceptable”, resumió Queiro advirtiendo de que el objetivo que se persigue es llegar a la medicina personalizada.