Almudena Fernández Madrid | viernes, 12 de diciembre de 2014 h |

A pesar de que es de sobra conocida la importancia de la prevención primaria en la mejora de la calidad y los años de vida de los pacientes que han sufrido un infarto de miocardio, los cardiólogos no siempre le insisten lo suficiente al paciente en la necesidad de cambiar sus hábitos, un mensaje “que debe ir unido a las recetas”, aseguró el presidente de la Fundación Española del Corazón (FEC), Leandro Plaza, durante la presentación del Programa Mimocardio, pensado para obtener mejores resultados terapéuticos a través de una mayor implicación del paciente, mejorando su conocimiento sobre su enfermedad.

El presidente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), José Ramón González-Juanatey, por su parte, explicó que, de los seis años en que se ha incrementado la esperanza de vida en las tres últimas décadas, cuatro de ellos se deben a mejoras en enfermedades cardiovasculares y, dentro de estas patologías, la mitad es por la prevención primaria.

Los código infarto de las distintas regiones han hecho un “gran trabajo” en la supervivencia de los pacientes en fase aguda, por lo que para Juanatey es “muy importante” que todas las áreas de salud estén preparadas para atender a este tipo de casos. Después, estas personas se convierten en crónicas y sus expectativas de vida pueden ser similares a las de la población general si están bien tratadas y cumplen con las recomendaciones en cuanto a estilo de vida (alimentación saludable, deporte regular y abandono del tabaco).

En esta línea, agregó que hace más de cinco años que el Congreso de los Diputados abogaba por crear unidades de rehabilitación cardiaca y, todavía actualmente, están extendidas de manera muy desigual entre las comunidades, por lo que “deben desarrollarse más”, ya que tienen un impacto “muy importante” en la calidad de vida y cada área de salud tiene que organizar el seguimiento del paciente. Almudena Castro, coordinadora de Mimocardio, añadió que actualmente hay en España con 91 unidades de este tipo, pero como muchas se están abriendo o se han abierto recientemente, todavía no cuentan con recursos materiales o personal suficiente para atender al volumen de pacientes que debería corresponderles.

Sin embargo, para el jefe de Servicio de Cardiología del Hospital Universitario La Paz, José Luis López Sendón, Mimocardio será más eficaz que estas unidades porque supone “cambiar el chip”, mientras que muchos pacientes pasan por rehabilitación cardiaca y, después, no son adherentes al tratamiento ni a los cambios introducidos en su vida.

Este programa, impulsado por la FEC con la colaboración de MSD, incluye a médicos y enfermeros y se pone en marcha desde el momento en el que le paciente ingresa en urgencias. Consiste en dar al paciente información y recomendaciones para conseguir cambiar sus hábitos de vida y un mayor control de los mismos. Además, sus creadores pretenden extenderlo también a primaria, a las farmacias y a los centros escolares.