Gaceta Médica Barcelona | jueves, 05 de noviembre de 2015 h |

Investigadores de la Escuela Bloomberg de Salud Pública de Johns Hopkins, en Baltimore, Maryland, Estados Unidos, publican un estudio sobre una nueva vacuna experimental contra el virus respiratorio sincitial (VRS) hecha con una versión debilitada del virus.

La creación de una vacuna con un virus vivo debilitado requiere un delicado equilibrio: el virus debe ser lo suficientemente débil como para no enfermar al paciente pero lo suficientemente fuerte como para inducir una respuesta del sistema inmune del cuerpo. Los investigadores, que realizaron un ensayo clínico que se detalla en la edición de Science Translational Medicine, explican que han utilizado maquinaria propia del virus para crear una vacuna que pueda proteger a los niños pequeños de la enfermedad por VRS.

La vacuna, llamada MEDI M2-2, está hecha de una versión modificada genéticamente del virus a la que le falta el gen para la proteína M2-2, una proteína que actúa como un interruptor. Cuando se elimina M2-2, el virus produce más proteínas virales que desencadenan respuestas inmunes pero menos del virus infeccioso que causa la enfermedad. La vacuna, desarrollada por el Laboratorio de Enfermedades Infecciosas del Instituto Nacional de Alergia, Inmunología y Enfermedades Infecciosas (NIAID, por sus siglas en inglés), de Estados Unidos, se evaluó de forma secuencial en adultos, niños con VRS y bebés y niños más pequeños que no habían estado expuestos al virus. La vacuna se administró en gotas nasales.

El estudio demostró que la vacuna provocó más anticuerpos VRS en niños pequeños que una anterior candidata a vacuna contra el VRS.