Colaboración/ Desde su puesta en marcha la estancia media ha bajado un 17%

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Un proyecto del H. Príncipe de Asturias confirma, tras un año funcionando, las ventajas del control de los pacientes ingresados en Traumatología por internistas
| 2010-07-02T16:22:00+02:00 h |

E. Sainz Corada

Madrid

Desde hace años los internistas vienen reivindicando su papel en los centros hospitalarios. Pues bien, un proyecto llevado a cabo en el Hospital Príncipe de Asturias, de Alcalá de Henares, demuestra lo importante de su papel y refleja que el seguimiento continuo y sin excepciones por parte de este especialista de los pacientes ingresados en los servicios quirúrgicos reduce complicaciones en la hospitalización, rechazos de quirófano y mortalidad.

¿Y cómo lo ha hecho? Pues creando la figura del internista destinado en servicios quirúrgicos. Tras un año en funcionamiento los datos hablan por sí solos: las llamadas a la guardia médica desde Traumatología se han reducido más de un 80 por ciento, las interconsultas a otras especialidades prácticamente han desaparecido y la estancia media total de Traumatología ha descendido un 17 por ciento “y sigue bajando poco a poco”. También la mortalidad se ha reducido alrededor de un 30 por ciento. “Son datos cuantificables que se traducen en beneficios para el paciente y para la gestión del propio hospital” explica Joaquín López, jefe de Servicio de Medicina Interna.

Y el motivo de todo ello tiene, para este especialista, una explicación sencilla: “La presencia permanente de los internistas permite tratar de forma inmediata situaciones que habrían requerido una solicitud de parte interconsulta”.

“Con este modelo de organización la asistencia médica es más eficaz: al estar controlados los enfermos directamente por internistas los tratamientos se ajustan mejor, se hace un seguimiento pre y posquirúrgico, permanecen menos tiempo en Reanimación y las posibles complicaciones añadidas se pueden detectar antes.”, explica Eduardo Montero, médico internista y responsable de la Unidad de Apoyo Médico a los Servicios Quirúrgicos.

¿Y en otros servicios?

“Hemos comprobado una disminución de los sucesos adversos y un incremento de su seguridad. Además, se redacta un único informe al alta que incluye las recomendaciones de los internistas, de modo que el seguimiento posterior de patologías nuevas o añadidas es más fácil y completo”, continúa Montero. Y aprovechando que el enfermo está ingresado en Traumatología, continúa, si se le descubre una enfermedad (“lo que se da con cierta frecuencia”) van estudiándole y, en el momento en el que los traumatólogos han acabado su labor, lo derivan a su servicio o al especialista en cuestión. “O sea que ganamos bastante tiempo y dinero porque no hace falta volverle a ingresar o prolongar el ingreso”, asegura.

De momento, y a pesar de los buenos resultados obtenidos, no está prevista su extensión a otros servicios “por un problema de personal”, aclara el internista, que cree que en Urología y Cirugía General funcionaría bien “porque tienen pacientes ya de por sí mayores y con muchas patologías”, si bien entiende que probablemente lo haría en la mayoría de servicios quirúrgicos.

Actualmente esta unidad de apoyo tiene tres internistas adscritos a tiempo completo al Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología con la que trabajan coordinados pero con dependencia funcional de Medicina Interna, y realizan un seguimiento integral de todos los pacientes ingresados en dicho servicio. “Que yo sepa es en el único sitio en el que se hace algo así —asegura—. Me llaman compañeros de otros hospitales interesados por esto y nos preguntan ‘¿cómo lo habéis conseguido?”.