| lunes, 27 de mayo de 2013 h |

Corregir la miopía y el astigmatismo actuando en el interior de la córnea, sin necesidad de abrir una lámina circular en su superficie, ya es posible gracias a una reciente tecnología láser aplicada al campo de la cirugía refractiva corneal. Se trata de la técnica ‘Relex Smile’ (Small Incision Lenticule Extraction) que, utilizando el láser de femtosegundo, permite al cirujano modificar la graduación de la córnea a través de una microincisión de solo 2mm. “Este avance supone un salto espectacular en esta cirugía, ya que la sustitución de un corte laminar de unos 20 mm de diámetro por una incisión diez veces más pequeña convierte a esta técnica en la menos invasiva y, por tanto, en la más segura para corregir la graduación”, explica José Luis Güell, coordinador del Departamento de Córnea y Cirugía Refractiva del Instituto de Microcirugía Ocular de Barcelona (IMO), uno de los centros que ha participado en un estudio multicéntrico europeo para evaluar los beneficios de esta nueva técnica.

Dentro de este estudio, y en un año y medio, el IMO ha aplicado el procedimiento a un centenar de pacientes con buenos resultados. Para el especialista, esta nueva técnica supone un cambio radical que elimina los principales efectos secundarios a la cirugía lasik, como son el riesgo de desplazamiento de la lámina superficial abierta en la intervención y el ojo seco”.

La técnica ‘Relex Smile’ se sirve exclusivamente del láser de femtosegundo, un avance tecnológico aplicado desde hace algo más de un año a la cirugía corneal. Con este láser de gran precisión el cirujano delimita, desde el exterior del ojo, el lentículo intracorneal o porción de córnea que tiene que extraer para corregir el defecto refractivo. Una vez realizado este lentículo, el mismo láser de femtosegundo se utiliza para realizar la microincisión de 2mm a un lado de la córnea, por donde el cirujano retira el lentículo interno previamente trazado.

“Otra de las ventajas de ‘Relex Smile’ es que permite realizar todo el procedimiento con un solo láser”, explica el especialista del IMO. Para realizar esta misma cirugía, las técnicas lásik convencionales abren una lámina en la superficie corneal, a modo de escotilla, desde la que acceden al interior de la córnea. Este corte se realiza desde hace poco tiempo con el láser de femtosegundo. Tras la corrección de la graduación en el interior de la córnea, que se lleva a cabo con otro láser, el Excímer (menos preciso que el de femtosegundo), esta lámina vuelve a colocarse en su sitio. El procedimiento altera la superficie corneal y la hace más vulnerable a contusiones o rozamientos, que pueden provocar que esa lámina se desplace de su eje. Además, el hecho de realizar un corte en la superficie de la córnea hace que se seccionen las terminaciones nerviosas superficiales, lo que puede provocar síntomas de ojo seco asociados. “Con la nueva técnica ambos efectos secundarios desaparecen totalmente, por lo que el procedimiento está destinado a desbancar a los que se han utilizado hasta el momento”, afirma Güell.