Gaceta Médica Barcelona | jueves, 08 de octubre de 2015 h |

Un artículo publicado en Oncogene muestra que una mutación en un gen tiene como consecuencia la activación de un gen desencadenante de leucemia. “Recientemente se ha descubierto la existencia de mutaciones en el gen DNMT3A en leucemias. Parecía que la historia se paraba aquí. Pero como este gen se encarga de silenciar a otros genes que no deben estar activos en la célula, nos preguntamos qué secuencia de ADN estaba siendo despertada por la mutación en las leucemias”, explica Manel Esteller, director del Programa de Epigenética y Biología del Cáncer del Idibell, Investigador Icrea y Profesor de Genética de la Universidad de Barcelona.

“Analizando todo el genoma de células leucémicas portadoras de la mutación, nos dimos cuenta de que el gen diana activado era el denominado oncogén MEIS1. Se trata de un poderoso gen inductor de leucemia mieloide aguda del cual se sabía su función proleucémica, pero no cómo se ponía en marcha. La mutación del otro gen lo explica”, señala el investigador. “Podemos imaginarlo como un castillo con naipes. Si quitas la carta de la fila inferior (DNMT3A) acaban cayendo todas las capas superiores, como es el caso del oncogén MEIS1. El hallazgo, además de su utilidad en la predicción de pacientes con leucemias de mal pronóstico, sugiere que este subtipo de leucemia podría ser sensible a fármacos que tuvieran como diana los dos genes estudiados”, añade Esteller.