Gaceta Médica Barcelona | lunes, 02 de febrero de 2015 h |

La Clínica Universidad de Navarra ha liderado un ensayo clínico para tratar la mancha en vino de Oporto, una malformación capilar del rostro que afecta entorno a un 0,3 por ciento de la población. El tratamiento del ensayo clínico consiste en el uso de una crema de rapamicina (medicamento que se usa para evitar el rechazo en trasplantados) después de la aplicación del tradicional láser. Los expertos aplicaron “una crema de rapamicina que parece potenciar el efecto del láser para reducir la intensidad de las manchas en vino de Oporto”, explica Pedro Redondo, dermatólogo de la Clínica Universidad de Navarra e investigador principal del ensayo clínico.

La rapamicina tiene una acción antiangiogénica que favorece que los vasos capilares, tratados con el láser, no vuelvan a abrirse. Redondo advierte que “aunque siempre hay una respuesta inicial al láser, con el paso de las semanas los pequeños capilares tienden a abrirse de nuevo y, así, la mancha vuelve a adquirir un color similar al que inicialmente tenía. La combinación con la crema evita de alguna manera la apertura de esos capilares, manteniendo la mejoría”.

El preparado de rapamicina aún no está en el mercado, pero, según el especialista, “en un futuro podría comercializarse y su uso sería de tipo doméstico”. Durante el ensayo clínico, la crema se ha administrado a pacientes que, además de la Clínica Universidad de Navarra, procedían de otros centros de referencia como el Hospital Ramón y Cajal (Madrid), el Instituto Valenciano de Oncología (Valencia) y el Hospital de Sant Pau (Barcelona). Un total de 23 pacientes fueron reclutados para este ensayo que ya se encuentra cerrado. El estudio ha estado indicado para personas con el síndrome de Sturge-Weber, un desorden congénito que se caracteriza, entre otras cosas, por la mancha en vino de Oporto. Otra característica de los pacientes estudiados es que tenían esta mancha en las zonas laterales del rostro, bien a ambos lados (a derecha e izquierda), o bien en uno solo.

Además de la mejora en las malformaciones capilares faciales, otra de las conclusiones que se desprenden del ensayo clínico es que la aplicación del láser siempre obtiene mejores resultados cuanto más joven sea el paciente. Asimismo, según Redondo, han podido ver que “el uso de rapamicina tópica no produce ningún efecto adverso en los pacientes con síndrome de Sturge-Weber y con mancha en vino de Oporto. No solo eso, sino que al incrementar los buenos resultados de la aplicación del láser, se reduce el número total de sesiones”. Sin embargo, aún se necesitarían más investigaciones para concluir que existen beneficios para los pacientes con mancha en vino de Oporto, pero sin síndrome de Sturge-Weber.