GM Barcelona | viernes, 25 de septiembre de 2015 h |

Una cepa de B. animalis subsp. lactis, la bifidobacteria más utilizada en el campo de los alimentos funcionales lácteos con probióticos, produce un polisacárido de gran tamaño que podría ayudar a aliviar los estados inflamatorios intestinales, síntomas que pueden presentarse en diversas patologías, como la enfermedad de Crohn. Este es uno de los principales resultados que ha obtenido un estudio internacional liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y que acaba de ser publicado en el último número de la revista Applied and Enviromental Microbiology.

“Utilizando herramientas genéticas, hemos visto que cepas de B. animalis son capaces de producir exopolisacáridos que pueden atenuar la respuesta inmune de distintas células humanas”, explica la investigadora del CSIC Patricia Ruas-Madiedo, del Instituto de Productos Lácteos de Asturias. Aunque los resultados aún están en fase in vitro, esta experta señala que en un futuro podrían aplicarse en el desarrollo de alimentos funcionales y suplementos alimentarios que ayuden al tratamiento de enfermedades intestinales. De todos modos, “en ningún caso el alimento funcional sustituiría al tratamiento con medicamentos, pero podría ayudar a disminuir la inflamación”, puntualiza Patricia Ruas-Madiedo.

Polímeros de carbohidratos

Los exopolisacáridos son polímeros de carbohidratos que están presentes en algunas bacterias. Confieren protección frente a condiciones adversas y pueden favorecer la colonización por parte de esas bacterias de su hábitat natural. En el caso de las bifidobacterias ingeridas en los alimentos, estos polímeros protegen frente al ácido del estómago y las altas concentraciones de sales biliares presentes en el duodeno y facilitan que las bifidobacterias perduren en el intestino grueso.

Estudios previos

“Por estudios previos sabemos que
B. animalis subsp. lactis se puede incluir de forma satisfactoria en productos lácteos fermentados puesto que se mantiene viable y, además, las cepas productoras de exopolisacáridos confieren propiedades sensoriales adecuadas en los alimentos”, explica Ruas-Madiedo. Por ello, el siguiente paso en esta línea de investigación será la realización de estudios experimentales in vivo que permitan demostrar la eficacia de estas cepas para aliviar los síntomas de la inflamación intestinal, añade esta experta.