José A. Rodríguez Madrid | viernes, 04 de diciembre de 2015 h |

Un grupo de investigadores liderado por científicas del Instituto de Investigaciones Biomédicas (CSIC-UAM) y Ciberned ha desarrollado un péptido neuroprotector derivado de la proteína Kidins220/ARMS que ha demostrado que reduce la muerte neuronal por excitotoxicidad en cultivos primarios de neuronas corticales. Como explica Teresa Iglesias, del Instituto de Investigaciones Biomédicas y líder del estudio, es importante que se haya empleado este modelo “ya que las líneas celulares establecidas no reproducen fielmente el ambiente celular del cerebro”. En cambio, en los cultivos empleados, “conviven una población de células gliales y neuronas de distintos tipos que reproducen muy bien el ambiente de la corteza cerebral cuando se produce daño isquémico”.

Proteína Kidins220/ARMS

Los investigadores han comprobado que la proteína Kidins220/ARMS tiene un papel central en la disyuntiva entre la supervivencia y la muerte neuronal entre las cascadas de señalización pro-supervivencia. Los resultados de la investigación muestran que el funcionamiento de esta proteína se altera por diversos mecanismos durante los procesos de excitotoxicidad. El mecanismo de regulación/inactivación más importante de Kidins220/ARMS es su procesamiento o fragmentación por calpaína, proteasa que resulta activada en el ictus

Para combatir este proceso, este grupo de científicos ha diseñado un péptido que fusiona dos elementos. Uno de ellos es un elemento que deriva de la proteína Tat del VIH. “Se trata de una secuencia de esta proteína, 11 aminoácidos en concreto, que tiene la capacidad de cruzar la barrera hematoencefálica y las membranas celulares”, comenta Margarita Díaz-Guerra, del Instituto de Investigaciones Biomédicas y también líder del trabajo. Además, “lo que está unido a esta secuencia también logra cruzar la barrera y la membrana celular”, añade. Y lo que han unido a esta secuencia son 14 aminoácidos de Kidins220/ARMS. Este nuevo péptido, al que han denominado Tat-K, penetra eficazmente en las neuronas en cultivo y reduce específicamente la degradación de Kidins220/ARMS en condiciones de excitotoxicidad in vitro. Al estabilizar Kidins220/ARMS gracias a este péptido se mantiene la actividad de moléculas implicadas en la supervivencia neuronal, como ERK1/2 y CREB, fuertemente inactivadas en excitotoxicidad.