Gaceta Médica Madrid | jueves, 15 de octubre de 2015 h |

Un equipo internacional de científicos, en el que participa la Universidad de Granada (UGR), ha demostrado por primera vez en el mundo que la anatomía del cerebro de los pacientes con esquizofrenia es diferente en función del tipo de patología que padezcan. Este trabajo, publicado en NeuroImage, podría suponer un importante paso para mejorar el diagnóstico y tratamiento de la esquizofrenia, ya que por primera vez los científicos han logrado relacionar los síntomas de esta enfermedad con las características de la anatomía del cerebro, empleando para ello imágenes cerebrales avanzadas. En la investigación han participado también las universidades de Washington, en St. Louis, y Florida del Sur, en Estados Unidos. En concreto, lo que los científicos han demostrado, observando la anatomía de los cerebros de estos pacientes, es que existen distintos subgrupos diagnosticados de esquizofrenia con diferentes síntomas.

Para llevar a cabo este trabajo, los investigadores realizaron una resonancia magnética (MRI) mediante una técnica llamada “imágenes de tensor de difusión” en 36 voluntarios sanos y 47 personas con esquizofrenia. Las exploraciones realizadas a los pacientes con esquizofrenia revelaron que los pacientes presentan varias anormalidades por ejemplo en determinadas partes del cuerpo calloso, un haz de fibras que conecta los hemisferios izquierdo y derecho del cerebro y que se considera crítico para la comunicación neural. Así, pacientes con una serie de características específicas en una parte del cuerpo calloso mostraron un comportamiento extraño y desorganizado. En otros pacientes, por ejemplo, las irregularidades observadas en una parte diferente del cuerpo calloso se asociaron con desorganización del pensamiento y el habla y con síntomas negativos como la falta de emoción. Otras anomalías cerebrales en esta misma estructura se asociaron con alucinaciones.

Unos resultados que vienen además a confirmar los datos que este mismo grupo de investigadores obtuvo en 2014, cuando demostró que la esquizofrenia no es una sola enfermedad, sino que existe un grupo de ocho trastornos genéticamente distintos, cada uno de los cuales tiene su propio conjunto de síntomas. En aquel trabajo, los investigadores del departamento de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial de la Universidad de Granada Javier Arnedo, e Igor Zwir, descubrieron que distintos conjuntos de genes estaban fuertemente asociados con síntomas clínicos distintos. de esta manera, Zwir, señala que “el presente estudio proporciona una prueba más de que la esquizofrenia es un grupo heterogéneo de trastornos, en vez de un solo trastorno como se consideraba hasta ahora”.

Los investigadores consideran que en el futuro será importante analizar cómo están relacionados estos genes con las características específicas del cerebro y con los síntomas individuales de cada paciente, para podera sí adaptar de manera más personalizada los tratamientos. Actualmente, estos tratamientos para la esquizofrenia tienden a ser muy generales, independientemente de los síntomas que presente cada paciente.

Tanto para el análisis de los grupos de genes como de los escáneres cerebrales, los investigadores desarrollaron un nuevo método complejo de análisis de relaciones entre datos de distinto tipo y recomendaciones sobre nuevos datos, similar al que emplean compañías como Netflix para predecir las películas que quieren transmitir. “Para llevar a cabo este trabajo, no analizamos primero a aquellas personas que tenían ciertos síntomas de esquizofrenia para ver después si tenían anomalías correspondientes en el cerebro”, señala Zwir, que destaca que lo que hicieron en realidad fue analizar los datos para hallar patrones que, combinados con datos sobre la genética de la esquizofrenia, puedan en eun futuro ayudar a losprofesionales sanitarios en su práctica clínica.