gaceta médica Madrid | viernes, 13 de noviembre de 2015 h |

La Unidad de Ictus del Hospital Universitario Ramón y Cajal, dirigida por el neurólogo Jaime Masjuan, ha presentado los resultados del proyecto de investigación “Incidencia del ictus en personas jóvenes atendidas en una Unidad de Ictus”, realizado con la colaboración de la Fundación Alberto Contador.

El estudio, realizado durante el año 2014 en más de 800 pacientes menores de 56 años, tenía tres objetivos fundamentales: analizar el perfil de riesgo vascular en pacientes jóvenes con ictus ingresados en la Unidad de Ictus del Ramón y Cajal, analizar la atención urgente recibida por estos pacientes y, por último, divulgar los resultados obtenidos para concienciar a la población general de la importancia del ictus también entre las personas jóvenes.

Los resultados de la investigación han corroborado el aumento de la incidencia de ictus en personas jóvenes: 110 pacientes menores de 56 años —un 14 por ciento de los ictus atendidos, con un claro predominio en varones— sufrieron un ictus, lo que supone un aumento de casi cinco puntos con respecto al mayor estudio epidemiológico español publicado sobre esta patología, el Iberictus.

La mayoría de ellos fueron infartos cerebrales (un 80 por ciento), siendo mucho menos frecuentes las hemorragias intracraneales (un 20 por ciento). “No hace mucho era algo extraordinario tener a pacientes jóvenes ingresados en una Unidad de Ictus y ahora es rara la semana que no tenemos que atender al menos a do pacientes jóvenes”, ha apuntado Masjuan.

Según el estudio, entre los factores desencadenantes más importantes de sufrir un ictus están el estrés crónico (un 57 por ciento), seguido del tabaquismo (un 56,4 por ciento), hipertensión (un 50 por ciento), dislipemia (42,7 por ciento), obesidad (33 por ciento), diabetes (18,2 por ciento) y consumo de alcohol (9,1 por ciento). La mayoría de estos pacientes desconocían la existencia de esta enfermedad, al igual que los factores por los que puede aparecer. “Es por ello que decidimos hacer esta investigación”, ha señalado Masjuan, ya que en su opinión es fundamental que “las personas en edad laboral sepan cuáles son estos factores de riesgo de cara a realizar un cambio en sus hábitos de vida”.

Según datos de la Sociedad Española de Neurología, cada año se producen 120.000 ictus en España, unos 12.000 en personas jóvenes. En la Comunidad de Madrid se producen unos 12.000 ictus, de los cuales más de 1.000 ocurrirían en menores de 56. La atención temprana en las primeras horas de evolución por un equipo de profesionales especializados y con el tratamiento adecuado mejora la supervivencia y disminuye las secuelas. Hoy, hasta un 55 por ciento de pacientes consigue una recuperación aceptable.