j.R-T Madrid | viernes, 30 de mayo de 2014 h |

El efecto mariposa advierte de que un hecho, por aislado que parezca, puede tener repercusiones sobre otros eventos con los que, en un principio, no guardaría relación. Este ha sido el caso del concurso andaluz por Alternativas Terapéuticas Equivalentes (ATEs), que se ha visto sacudido por una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ante sendos recursos de Farmaindustria y la patronal andaluza de farmacéuticos (Ceofa), quienes buscaban recuperar para la farmacia comunitaria la dispensación de medicamentos que la Junta había decidido considerar de Diagnóstico Hospitalario y Dispensación Hospitalaria (DHDH). Las sentencias del tribunal, anulan la acción de la Junta de Andalucía y devuelve los medicamentos a las farmacias. El problema radica en que algunos están incluidos en la subasta del mercado hospitalario por ATEs del Servicio Andaluz de Salud (SAS).

En los pliegos publicados por la consejería de Salud, tres lotes de los 22 que conforman las ATEs estarían afectados por el dictamen del TSJA. En concreto, los medicamentos son las folitropinas a y b incluidas en el lote octavo, triptorelina y goserelina, en el lote decimocuarto, así como buserelina, leuprorelina y, de nuevo goserelina, dentro del lote decimoquinto. Por tanto, la configuración de estos lotes irían en contra de las sentencias del tribunal y la Junta debería realizar nuevos pliegos que se ajusten a la legalidad. Sin embargo, desde la consejería de Salud no entienden que la decisión del TSJA impida sus subastas hospitalarias. “La sentencia no es firme y la tenemos recurrida ante la instancia superior, por lo que el concurso por alternativas no tiene ningún problema para desarrollarse”, aseveran.

Más acciones judiciales

El camino que le queda por recorrer a las ATEs va a tener toda la oposición del sector. Si ya los primeros pliegos fueron rechazados por el Tribunal Administrativo de Recursos Contractuales (TARC) de Andalucía ante el aluvión de recursos que se presentaron (hasta 14), e incluso algunas compañías acudieron a la sala de los Contencioso-Administrativo para que se pronunciara sobre el fondo de la cuestión, estos nuevos pliegos que publicó el SAS hace un unos días ya cuentan con recursos en el TARC, según confirman a GM juristas expertos en contratación pública. Si el tiempo que se toma el tribunal es igual al que utilizó en la primera ocasión, las ATEs podrían demorarse hasta cuatro meses, si bien esta posibilidad no parece muy realista porque los pliegos están redactados según las indicaciones del TARC. Con todo, parece improbable es que el próximo 26 de junio puedan abrirse los sobres con las ofertas a causa de los retrasos en el tribunal administrativo.

Asimismo, las compañías o patronales afectadas que lo consideren podrán presentar además un recurso contencioso-administrativo ante los tribunales de justicia. El plazo para esta acción legal concluye el próximo doce de julio.