R.C. Madrid | viernes, 13 de febrero de 2015 h |

La llegada a España el 1 de enero de la formulación subcutánea (SC) de tocilizumab, autorizado hace unos ocho meses por la Agencia Europea del Medicamento (EMA), ha protagonizado parte de las sesiones de ForoArte, unas jornadas de formación y actualización en artritis reumatoide (AR) que han reunido en su octava edición en Madrid a más de 200 reumatólogos. La principal ventaja de esta nueva formulación SC es, como apunta Raimon Sanmartí, director de la Unidad de Artritis del Hospital Clínic de Barcelona, “su autoadministración”. Ello va a permitir sobre todo que aquellos pacientes que viven fuera o que se encuentran activos laboralmente “no tengan que perder casi un día en venir al hospital”, continúa Sanmartí.

Y todo ello con idénticos resultados de “eficacia, cinética de respuesta, seguridad y tolerabilidad”, apunta este profesional, que alude a los resultados del ensayo clínico de no inferioridad Summacta, que comparó la formulación SC con la formulación intravenosa (IV) de tocilizumab, demostrando que ambas tienen los mismos beneficios. Y no solo eso, sino que es posible el cambio de una a otra formulación sin problemas. “Hay estudios de transición que han demostrado que no se pierde el efecto, que se mantiene la eficia y la seguridad”, apunta Sanmartí, quien añade que, de hecho, ya hay pacientes del Clínic que han solicitado el cambio de IV a SC y que podrían comenzar a ser tratados con esta nueva formulación durante este mismo mes de febrero.

En cuanto a la periodicidad, pasa de ser una vez cada cuatro semanas (IV) a una vez a la semana (SC). Además, también varía la cantidad de fármaco administrado en pacientes a partir de 80 kilos, lo cual redunda en un beneficio económico “sin pérdida de eficacia”, recuerda Sanmartí. Así, mientras que es necesario administrar ocho miligramos del fármaco por cada kilo de peso con la formulación IV, la formulación SC se administra independientemente del peso. De ahí que, comparando ambas dosis, “a partir de 80 kilos, la cantidad de fármaco administrado por vía IV es mayor” y, por tanto, también se incrementa el coste. Con la formulación SC, al no existir variación de dosis, el coste se mantiene constante.

Su administración, pese a que tocilizumab es, dentro de los fármacos biológicos, “el que tiene una evidencia científica mayor de que también funciona en monoterapia, tanto IV como SC”, subraya este profesional, de momento sigue siendo en combinación con metotrexato (MTX) “si se puede y el paciente lo tolera”, puntualiza. En cuanto a la formulación IV, seguirá siendo útil en aquellos pacientes con problemas de adherencia al tratamiento en los que se recomiende un seguimiento.

El papel de la ecografía

El debate y la actualización de conocimientos acerca del uso de técnicas de imagen como la ecografía en el diagnóstico y tratamiento de pacientes con AR también fue un tema protagonista de estas jornadas ForoArte. En concreto, Sanmartí destaca la utilidad de la ecografía en pacientes con AR en remisión clínica que aparentemente están bien y que, sin embargo, “por ecografía no lo están tanto”, subraya. Así, gracias a esta prueba, el profesional puede observar si todavía existe un cierto grado de artritis o sinovitis en el paciente para, en función de ello, valorar una u otra estrategia de tratamiento de optimización con estos fármacos.

En relación a las vacunas que se suelen poner de manera previa en pacientes que van a recibir un tratamiento biológico, el coordinador de la Unidad de Artritis del Clínic señala que se volvió a insistir en la recomendación de administrar tanto la vacuna antigripal como la antineumocócica, pero que no se llegó a ningún acuerdo en cuanto a la del herpes zóster. “Aunque es más frecuente en AR, no suele ser grave”, apunta Sanmartí, que añade al debate también el hecho de que es una vacuna que, aunque ya disponible en nuestro país, por el momento no está financiada.