55º CONGRESO DE LA SOCIEDAD AMERICANA DE HEMATOLOGÍA (ash)

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c. ossorio Barcelona | viernes, 13 de diciembre de 2013 h |

Lenalidomida en combinación con dexametasona es un tratamiento aprobado en pacientes con mieloma múltiple que hayan recibido al menos otro terapia previa. Sin embargo, los resultados del estudio fase III MM-020/IFM 07-01, presentados en sesión plenaria del 55º Congreso de la Sociedad Americana de Hematología (ASH), abren la puerta a ampliar la indicación a primera línea de tratamiento, e incluso podrían constituir un nuevo estándar.

En concreto, la terapia ha demostrado una reducción del 28 por ciento en el riesgo de progresión o muerte (HR=0,72) en pacientes de nuevo diagnóstico que no eran candidatos para el trasplante autólogo de células madre.

Thierry Facon, hematólogo del Hospital Claude Huriez de Lille (Francia) y autor principal del trabajo, señaló que en el trabajo han participado 1.623 pacientes dividió en tres grupos: los que recibieron de manera continuada lenalidomida oral y dexametasona en baja dosis en ciclos de 28 días hasta la progresión de la enfermedad (Grupo A); el mismo tratamiento durante durante 18 ciclos (72 semanas, Grupo B); o melfalan, prednisona y talidomida (MPT) durante un máximo de 12 ciclos de 42 días (72 semanas, Grupo C).

El objetivo principal era comparar la supervivencia libre de progresión del grupo A y C, ya que MPT es uno de los estándares de tratamiento actuales para este tipo de pacientes, según puntualizó Facon. Un objetivo primario que se alcanzó tras una mediana de seguimiento de 37 meses, y que se resume en una SLP del 42 por ciento de media para el grupo A, frente al 23 por ciento en el que recibió MPT. La media de supervivencia global a cuatro años también fue superior a favor del grupo A (59,4 frente a 51,4 por ciento, respectivamente).

En lo referente a tasa de respuesta global, tiempo hasta la respuesta, duración de la respuesta, la seguridad y calidad de vida, el experto puntualizó que se obtuvieron mejores resultados en el Grupo A.

Mientras que, como puntualizó Facon, hasta ahora el tratamiento continuado se ha reservado para pacientes en recaída, manejando a los de reciente diagnóstico con pautas cortas, las nuevas evidencias “ayudarán a fomentar más investigación sobre la eficacia y seguridad del tratamiento continuo para los pacientes recién diagnosticados, para ayudar a maximizar sus posibilidades de supervivencia global a largo plazo”.

De hecho, enfatizó que “para algunos pacientes con mieloma de bajo riesgo, este régimen continuo podría hacer de esta enfermedad una condición crónica manejable”, más aún cuando en los estudios se ha observado que se trata de una terapia con un perfil de seguridad similar al tratamiento estándar, que incluso confiere menos toxicidad secundaria.

Un fase III avala el uso
de lenalidomida oral y dexametasona como 1ª línea en mieloma múltiple

La pauta terapéutica
de mantenimiento se suele reservar para pacientes refractarios