Entrevista/ La reforma de la Sanidad madrileña

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| viernes, 14 de diciembre de 2012 h |

Pregunta. ¿A qué cree que se debe la polémica que está generando la reforma del sistema sanitario madrileño?

Respuesta. No hemos buscado ningún conflicto. Las medidas no surgen porque sí, ni por afición o por deseo de cambiar, sino porque Madrid tiene que hacer un ajuste presupuestario severo que a la Consejería de Sanidad le afecta en 530 millones. Si queremos seguir manteniendo un sistema sanitario público de la máxima calidad, es evidente que hay cosas que tenemos que hacer de otra manera.

P. ¿Por qué ahora la reacción ha sido mayor que nunca?

R. Porque esta vez ha pasado lo que no había pasado nunca: que el presupuesto de sanidad baja, y no por voluntad del ejecutivo regional, sino porque el Gobierno de la Nación y las instituciones europeas nos colocan en una tesitura que exige imperiosamente que reduzcamos nuestro presupuesto en todos los servicios públicos.

P. ¿Se miden con distinto rasero propuestas, como la de Madrid con la colaboración público-privada, que ya funcionan en otras comunidades?

R. Es evidente que sí. El PSOE, que apoya que en Andalucía 17 hospitales privados presten servicios en la Junta, aquí dice lo contrario. Pero también hemos encontrado rechazo en los profesionales, y eso me sorprende. Ya había tres hospitales funcionando así y cuando se fueron proyectando, construyendo e inaugurando ni un colectivo elevó la más mínima protesta. Para nosotros es una fórmula muy utilizada en otros lugares de España, muchísimo en otros lugares de Europa, que proporciona buenos resultados y costes menores.

P. ¿Cómo se está desarrollando el diálogo con los profesionales?

R. Desde el primer momento hemos pedido y estamos abiertos al diálogo. En los últimos días se han mantenido reuniones en los centros hospitalarios con más de 300 jefes de Servicio, y se va a empezar con enfermería, para que nos transmitan en qué se comprometen a obtener el ahorro necesario. Esto contribuirá a determinar la situación de las personas con un contrato eventual que concluye el 31 de diciembre y que, como es lógico, tienen inquietud. Estoy dispuesto a dialogar sobre eslóganes generales pero creo que es poco productivo. Ahora, si lo que se pide a un gobierno es que retire unos presupuestos y que no haga nada en tanto no se lo pidan los profesionales, eso no es viable.

P. Por tanto, no va a haber marcha atrás en las reformas…

R. La negociación no implica retirar ninguna medida, implica decidir juntos y en base a propuestas, cómo aplicar una parte muy sustancial de las medidas. Confío firmemente en la profesionalidad de los médicos y enfermeros madrileños y en su sentido de la realidad.

P. ¿Cómo van a controlar que las motivaciones económicas impidan la derivación a un centro de mayor especialización?

R. Estamos abiertos a la elaboración conjunta, por ejemplo, de los pliegos de condiciones, a colaborar con sociedades científicas y colegios para establecer los requisitos de calidad de los centros de gestión indirecta. Pero esta situación no se está dando en los hospitales que ya funcionan.

P. ¿Está preparado el Sermas para reubicar a los profesionales que no quieran seguir en los hospitales externalizados?

R. En los seis hospitales vamos a promover que las futuras concesionarias cuenten de manera preferente con la actual plantilla y creemos que eso va a suceder en amplísima medida. Pero no vamos a obligar a nadie contra su voluntad a continuar trabajando en uno de esos hospitales. Para aquellos que tengan la condición de funcionario fijo va a haber garantía de su reubicación en cualquiera de los hospitales del sistema. Además, tenemos establecida una excedencia especial para los funcionarios estatutarios que quieran trabajar en centros sanitarios gestionados de manera indirecta que se puede pedir en cualquier momento, es indefinida, se puede revocar y lo trabajado computa a efectos de antigüedad.

P. ¿Se tienen cifras sobre los pacientes que han solicitado, mediante libre elección, cambio de centro desde uno de gestión privada a otro de gestión directa?

R. Se está produciendo ese flujo de pacientes bidireccional que en algunos casos es más predominante de entrada y en otros más de salida. Tendría muchísimas dudas sobre un modelo de gestión externalizada si no tuviéramos libre elección porque entonces sí que se podría considerar que le estaríamos dando a una empresa la oportunidad de proporcionar la actividad hospitalaria a un grupo de ciudadanos a los que les estaría prohibido acudir a los demás hospitales. En Madrid hay libertad de elección real y esto supone, cuando hablamos de hospitales de gestión externalizada, unir al control y supervisión de la Administración el control ciudadano que con sus decisiones indica si se considera bien atendida o no.

P. Los presupuestos están a punto de aprobarse ¿Cómo se plantea la situación en RR. HH.?

R. Estamos haciendo una ordenación de las plantillas de la sanidad madrileña en cada uno de sus centros sanitarios con la colaboración de los profesionales. La situación sanitaria y la económica han cambiado y las plantillas continuaban igual. Fruto de ello desaparece la jornada extraordinaria y se sustituye por médicos contratados que realicen su actividad por la tarde. Es una oportunidad de cambio para las personas que trabajan por la mañana, para que sigan haciéndolo por la tarde. Eso significa un ahorro muy importante, con una diferencia de uno a tres en el coste. Por otro lado, la Comunidad de Madrid era prácticamente la única que no había aplicado la jubilación del personal sanitario con carácter predominante a los 65 años. Aún así reservamos la posibilidad de que hasta un máximo de un tercio de los profesionales que quieran continuar trabajando puedan hacerlo.

Aunque un tanto eclipsada por los hospitales, lo cierto es que la Comunidad de Madrid también plantea como parte de la reforma seguir un modelo similar al de las Entidades de Base Asociativa (EBA) catalanas en un 10 por ciento de los centros de salud, en total 27. Una propuesta que, según indicó el consejero, se puso en marcha en gran medida por las peticiones realizadas por los propios profesionales y sociedades científicas. Su objetivo es, por un lado, obtener una gestión más eficiente, y por otro, motivar a los profesionales ya que son ellos los que tienen autonomía y responsabilidad para gestionar esos centros. “Me decepcionaría que como fruto de tanta presión, tanto grito y pancarta como se ha escuchado estas semanas, que los profesionales con ganas de superar esa desmotivación e implicarse al máximo en un proyecto, finalmente no lo hicieran por temor a que los demás se lo reprocharan”, señaló Fernández-Lasquetty indicando que en este supuesto la administración se reserva la posibilidad de sacar los centros a una segunda licitación donde se incluirían empresas gestoras.

En lo que respecta a los plazos establecidos, se avanzará en la medida en que se establezcan acuerdos con las sociedades científicas y los colegios. Lo primero será determinar cuáles serán los 27 centros de salud para, a continuación, poner en marcha el pliego de condiciones del concurso dirigido a sociedades de profesionales.

En lo que respecta a las licitaciones de los seis hospitales, la idea es que se haga en concursos separados para una concesión de diez años. “El concurso podría estar abierto en torno al mes de febrero con la idea de que la sociedad se haga cargo de la gestión de los hospitales en verano”, clarificó.