r.C. Madrid | viernes, 12 de diciembre de 2014 h |

Los resultados del estudio IBIS-I, presentados en el marco del Simposio de Cáncer de Mama celebrado cada año en San Antonio, Texas, a principios del mes de diciembre —en esta ocasión, entre el 9 y el 13 de diciembre— señalan que la administración de tamoxifeno es eficaz en la reducción del riesgo de desarrollar un cáncer de mama en el futuro.

Para la obtención de estos resultados, publicados en The Lancet Oncology, se ha realizado un seguimiento de una media de 16 años a 7.154 mujeres de entre 35 y 70 años con alto riesgo de desarrollar un tumor de este tipo, sobre todo por una historia familiar de enfermedad recurrente. Estas mujeres fueron divididas en dos brazos, el experimental —que incluyó a 3.579 mujeres que recibieron 20 miligramos de tamoxifeno diarios durante cinco años— y el control, asignado aleatoriamente, que recibió placebo también durante cinco años.

De esta gran muestra, 246 mujeres del grupo en tratamiento con tamoxifeno y 343 del brazo control desarrollaron un cáncer de mama, lo que significa una reducción del 29 por ciento del riesgo de padecer esta patología en el primer grupo. Este descenso se observó solo en mujeres con cáncer de mama positivo a receptores de estrogenos (ER positivas), donde se alcanzaron cifras de reducción del 35 por ciento, no apareciendo efectos significativos en aquellos tumores con receptores hormonales negativos.

De todos los subgrupos analizados, los mejores resultados se produjeron en mujeres con cáncer de mama ER positivo que no habían tomado ninguna terapia hormonal sustitutiva (THS) previa; en ellas, la reducción de la incidencia fue del 45 por ciento. Añadiendo el resto de tipos de cáncer en mujeres que no habían tomado una THS, los datos son algo peores y la reducción es del 38 por ciento. Unos resultados que Jack Cuzick, profesor de epidemiología de la Universidad Queen Mary de Londres, destacó como “única opción” en mujeres premenopáusicas. En mujeres postmenopaúsicas, por el contrario, Cuzick señala que quizás “inhibidores de la aromatasa como anastrazol o exemestano son probablemente alternativas mejores tanto a nivel de efectividad como de perfil de seguridad”.

El único problema del estudio es que las diferencias en mortalidad entre los dos grupos no son estadísticamente significativas. Además se ha visto también un incremento no significativo en la incidencia de cáncer de endometrio y carcinoma cutáneo no melanoma y un descenso en cáncer colorrectal.

Además, el ensayo clínico en fase III Soft ha demostrado que, en pacientes premenopáusicas con cáncer de mama con receptores hormonales positivos en tratamiento con tamoxifeno y que ya han recibido quimioterapia, añadir la supresión de la función ovárica reduce en un 22 por ciento el riesgo de sufrir una recaída, comparado con el mismo grupo de pacientes a las que no se les suprime la función ovárica.

Como objetivo secundario, el estudio comparó la administración de tamoxifeno frente a exemestano en la reducción de la incidencia de este tipo de cáncer a cinco años, demostrando que la reducción es todavía mayor en aquellas pacientes a las que se les administró la segunda opción.

Presencia española

El Grupo Español de Investigaciónen Cáncer de Mama (Geicam) también tuvo presencia en este Congreso. Así, el grupo presentó un estudio de evaluación del impacto en supervivencia global de la resección del tumor primario en pacientes diagnosticadas ya en un estadio IV. Partiendo de los datos de 1.131 pacientes registradas en los estudios retrospectivos El Álamo I-III, el ensayo concluyó que la supervivencia libre de progresión (SLP) a cinco años fue del 25,4 por ciento. En cuanto a la supervivencia global, fue de 3,3 años en las pacientes sometidas a una resección del tumor y de 1,9 años en aquellas que no fueron intervenidas.

Además, Geicam ha presentado datos que confirman la utilidad clínica de la plataforma PAM50 en la toma de decisiones clínicas en pacientes ER positivas y HER2 negativas. Con la participación de 200 pacientes de 15 hospitales, el análisis de esta plataforma ha constatado que hasta un 20 por ciento de la decisiones clínicas se modificaron tras conocer los resultados de esta prueba. Con este test, es posible evaluar el subtipo de cáncer y el riesgo de recurrencia.

Suprimir la función ovárica reduce el riesgo de recaída en tumores con receptores hormonales positivos

Geicam presentó un estudio de evaluación del impacto en SG de la resección del tumor primario en estadio IV