carmen m. lópez Madrid | viernes, 26 de septiembre de 2014 h |

La congelación de los salarios, las reposiciones y los recortes han sido analizados por los comités ejecutivos de las organizaciones sindicales de médicos y enfermeros. Todos coinciden al unísono en devolver los derechos perdidos de los últimos cuatro años.

Según las estimaciones de los sindicatos médicos, los recortes directos en las nóminas comenzaron en 2010 con bajadas superiores al 8 por ciento para los médicos —incluidos los MIR— (ver GM nº 507), congelación de sueldos (mantenida hasta la actualidad) y supresión de la paga extra de diciembre de 2012. Para enfermería, desde Satse indican que el hecho de volver a congelar los salarios en 2015 “para que la administración pueda ajustar el déficit público perjudica gravemente a la profesión”. Además, a esto se suma el incremento de la jornada laboral, desde hace dos años, hasta las 37,5 horas semanas —dos horas y media más— lo que a juicio de CESM, “lejos de traducirse en un incremento salarial, ha tenido un reflejo negativo en las nóminas”. Adicionalmente hay que añadir los recortes de las autonomías como la pérdida del 10 por ciento o más en el valor de la hora de guardia, la congelación y/o recorte de hasta el 50 por ciento en el complemento de carrera profesional y la supresión de una o más guardias a la semana.

Poder adquisitivo

Con todo, las organizaciones advierten de que estos profesionales han soportado recortes directos que superan el 25 por ciento del salario del año 2009. “A esto hay que sumar el aumento del IPC, que ha supuesto un 7,5 por ciento en los últimos cuatro años, y la subida del impuesto por la renta de las personas físicas (4 por ciento de media a todos los médicos) que entró en vigor en febrero de 2012”, explica la central. El resultado, tal como avanza CESM, es una pérdida adquisitiva media no inferior al 30 por ciento, aunque el recorte en el valor de la hora de trabajo es incluso superior si se tiene en cuenta la ampliación de la jornada de trabajo y que se han reducido los días de libre disposición. En esta línea, el sindicato enfermero señala que al 30 por ciento en la pérdida de poder adquisitivo hay que añadir la reducción del 5 por ciento de las retribuciones; la reducción del 33 por ciento de la paga extraordinaria desde junio de 2010 y en 2012 su supresión; la eliminación de días de asuntos particulares, o la suspensión de ofertas públicas de empleo”. Con todo, la profesión exige al Gobierno y a las comunidades frenar esta situación.

Listas de espera

Precisamente, los sindicatos estiman que las comunidades dedican a Sanidad un 11 por ciento menos que en 2010, “lo que repercute en la reposición de las plantillas de profesionales, con la consiguiente sobrecarga de trabajo y el incremento galopante de las listas de espera”, precisa CESM. De este modo, advierte de que “si en algún momento los médicos tiran la toalla y deciden no hacer mucho más de lo que su obligación, el SNS puede convertirse en insostenible de un día para otro”.

Asimismo, Satse recuerda que España sufría antes de la crisis económica un importante déficit de profesionales de enfermería que ha ido empeorando en estos últimos años. Según datos de la OCDE, nuestro país se encuentra a la cola de Europa en este colectivo, con 5,5 enfermeros por mil habitantes mientras que la media es de 9,4.