CATALUÑA/ Se contempla la creación de entidades profesionales participadas en áreas “muy concretas” y a petición del personal

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| viernes, 06 de enero de 2012 h |

Pregunta. En 2007, cuando se anunció que Cataluña convertía al ICS en empresa pública, se negó toda posibilidad de privatización a medio plazo. ¿Aún se descarta?

Respuesta. Sí, se descarta. No hay otra respuesta.

P. ¿En qué bases se sustentará entonces la reformulación?

R. El ICS es una empresa de gran tamaño, es aproximadamente un 10 por ciento del presupuesto de la Generalitat. Es cierto que en 2007 el Parlamento de Cataluña aprobó la ley del ICS, pero la realidad es que después de casi cinco años esta ley se ha desarrollado poco, y se aplica solo parcialmente. No podemos decir en estos momentos que el ICS tenga los instrumentos de empresa pública como lo tienen otras.

Por tanto, nuestra reformulación tiene como base poder llegar a aplicar la ley del ICS. Y para ello proponemos un método, que es hacerlo de forma progresiva, creando entidades filiales con personalidad jurídica propia, cien por cien públicas, y cien por cien del ICS. A medida que se vayan creando, en un plazo de cuatro o cinco años, ya tendrán las características de empresa pública, con todo lo que implica, como la personalidad jurídica propia o su consejo de administración.

Estas entidades filiales que nos planteamos estarían en cada hospital, y agrupaciones de equipos de atención primaria de entre 15 y 25 áreas básicas de salud. Por tanto, serían entidades de un tamaño significativo.

P. ¿Qué otros objetivos se plantean para la descentralización?

R. Además de aplicar la ley, el segundo es que el ICS esté más adaptado a las características del modelo sanitario catalán.

El modelo se basa entre otras cosas en una aseguradora pública, se estructura territorialmente en regiones sanitarias, que cuentan con un conjunto de proveedores, que dan sus servicios y como contraprestación (a través de un contrato, un convenio, un concierto) son financiados por la aseguradora pública. Se trata pues de que el ICS también participe como un proveedor más en este modelo.

P. ¿Qué supondrá en la práctica la existencia de las filiales?

R. Si estas filiales tienen características de empresa pública, el margen de gestión será mucho más amplio del que tienen ahora, en relación con los otros proveedores sanitarios que hay en el territorio, con los profesionales que trabajen en estas entidades, en relación a la gobernabilidad de las instituciones… De hecho, la ley del ICS ya prevé que sus centros se rijan por el principio de autonomía de gestión, esto es llevar este principio a un extremo de máxima autonomía. Un funcionamiento centralizado como el actual no es la mejor opción para gobernar hospitales o centros de salud.

P. Si se crean cooperativas de profesionales, la sombra de la gestión privada parece clara…

R. El motivo principal de la propuesta de reformulación que hacemos es la creación de las entidades filiales. Pero hay otro proyecto distinto, a raíz de que algunos profesionales nos piden más autonomía y auto-organización. Consistiría en la posibilidad de que se creasen lo que llamamos entidades profesionales participadas en algún área básica muy concreta, o algún servicio hospitalario muy concreto, y por tanto no sería un modelo generalizable.

Los profesionales anularían su relación estatutaria con el ICS, crearían su propia sociedad de médicos o de profesionales sanitarios, y conjuntamente con el ICS gestionarían algún servicio o algún centro de salud. El ICS participaría de forma minoritaria pero determinante, ya que debe ser el garante del servicio de estas entidades, y también impondrá algunos elementos estratégicos, como por ejemplo los sistemas de información clínica, la base para poder evaluar estos modelos.

P. ¿Han cumplido el último objetivo de reducir 75 millones de euros antes de final de 2011?

R. Se han cumplido los objetivos presupuestarios. Pero eran más. El objetivo inicial era disminuir unos 300 millones de euros. El año pasado tuvimos que absorber 170 millones de desviación de 2010 y asumir 120 de disminución de 2011. Hemos tenido que hacer un esfuerzo presupuestario muy importante. Hemos reducido bastantes estructuras administrativas, eliminando gerencias, comandos intermedios… Esta tarea de simplificación de la estructura directiva continuará en 2012.

P. Pero los últimos recortes desencadenaron las huelgas. ¿Cree que el sistema es viable después de todo?

R. Intentamos llegar a un acuerdo con el personal sanitario con el objetivo de preservar al máximo posible, también al personal eventual e interino. No fue posible llegar a este acuerdo, pero teníamos que cumplir el objetivo presupuestario. Ha habido una reducción drástica de personal eventual y suplente. También hemos realizado acciones de cualificación sanitaria de la oferta, hemos unificado puntos de guardia de atención primaria nocturna en ámbitos geográficos superiores de los que había hasta hace poco, y toda esto ha generado un malestar pero no ha tenido repercusión asistencial. Hay elementos coyunturales, como la reducción de la actividad quirúrgica programada en un 10 por ciento, que se recuperará al menos parcialmente.

P. El ICS adeuda 15 millones de euros en concepto de intereses de demora a sus proveedores…

R. Este tema nos preocupa, por eso estamos intentando llegar a acuerdos importantes con los proveedores. Pero también es relevante que, mientras hay comunidades que están llegando a 1.000 días de plazo de pago, en Cataluña está por debajo de los 200 días, al menos en el caso del ICS.

“La realidad es que después de casi cinco años la ley del ICS se
ha desarrollado poco”

“En 2011 hemos realizado una reducción drástica del personal eventual y suplente”