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Almudena Fernández Madrid | viernes, 16 de mayo de 2014 h |

Seguro que les suena su cara, y es que allá donde hay que inculcar o debatir sobre felicidad, se reclama la presencia de Albert Figueras. Compagina su trabajo de farmacólogo clínico con su faceta como escritor, divulgador científico y alguna vez negro literario, además de autor de novelas. Destacan sus ensayos sobre la relación entre el cuerpo humano y el entorno, el último de ellos, ‘Pura felicidad’, aborda la mejora para la salud que provoca la felicidad.

Pregunta. ¿Cuántas veces han probado si predicas con el ejemplo y te han preguntado si eres feliz?

Respuesta. Bastantes, y la respuesta habitualmente es la misma. Sí, soy feliz tal y como yo entiendo la felicidad, no como algo permanente, sino como un conjunto de momentos.

P. Si no somos felices, siempre podemos echarle la culpa a los neurotransmisores, ¿no?

R. Los neurotransmisores hacen que tengamos una sensación u otra, pero limitarlo todo a la pura química sería empobrecerlo mucho. Son importantes, pero el pensamiento está por encima.

P. Bután mide la Felicidad Interior Bruta (FIB) de sus habitantes, ¿si lo hiciésemos en España estaríamos en riesgo de ser rescatados?

R. Es muy posible. Bután es un país montañoso donde el entorno tiene mucho valor y uno puede estar tentado a decir: qué poco trabajo tienen estos, en qué cosas se fijan, pero luego ves que hay estudios en EE.UU. que también demuestran que los niños que van al colegio atravesando un parque o juegan antes de entrar en clase tienen mejor conducta que el resto.

P. Cuando la Selección Española de Fútbol ganó el mundial, los recibió un cartel que ponía ‘bienvenidos a un país más feliz’, ¿nuestro FIB depende de un balón o de Iniesta como indicadores?

R. Parece que sí. El deporte, igual que otras actividades como la música, nos ayuda a integrarnos en el grupo, a tener la sensación de formar parte de él, algo a lo que no terminamos de dar valor, pero que sí lo tiene. Por ejemplo, un estudio reciente ha revelado que la soledad mata más que fumar o que la diabetes.

P. ¿Es la felicidad una fórmula magistral para cada uno?

R. Es magistral en el sentido de lo que se ponía antes en las recetas “hágase según arte” que quería decir al farmacéutico: “hazlo un poco como quieras”, eso sí, con estos ingredientes y estas cantidades. Esto es aplicable también a la felicidad o al bienestar, en realidad cada uno nos sentimos bien o nos gustan unas cosas que no tiene por qué ser iguales o compartidas por todo el mundo.

P. Eso sí, ¿qué principio activo no puede faltar en esa fórmula magistral?

R. La oxitocina, pero no como aquello que les dan a las mujeres en los hospitales para acelerar el parto, sino como neurohormona que se segrega cuando nos sentimos bien, cuando alguien nos hace una caricia o nos dan un masaje.

P. ¿La sobredosis de felicidad también implica riesgos?

R. Como cualquier sobredosis: uno no puede ser feliz siempre, la sensación de euforia no la podemos tener permanentemente por una cuestión fisiológica, si siempre estamos muy bien, llegará un momento en que no lo apreciaremos.

P. Decía Loquillo que él para ser feliz quería un camión: ¿existe la felicidad basada en lo material?

R. Te diría que no porque en el momento en que no tienes el camión, en que se le pincha una rueda o te quedas sin gasolina, ¿qué pasa? Esto se puede aplicar a cualquier cosa material a la que tú asocies tu felicidad.

P. Del investigador al fotógrafo: Si la foto que capte una cámara dependerá del prisma, ¿la felicidad depende también del prisma con el que se mire?

R. Sí, indudablemente. Si pudiéramos poner a 10 personas en la misma situación y medir durante dos horas si son felices o no, o cómo se encuentran cada una, tendríamos una respuesta distinta. Nuestro cerebro está recibiendo constantemente decenas de ‘inputs’ y lo que hacemos es silenciar algunos de ellos o poner más énfasis en otros.

P. Has viajado a casi todos los países de América Latina para asesorar sobre medicamentos… ¿algo que debamos aprender nosotros de ellos?

R. Hay países donde tenían que mirar a qué medicamentos de todos los existentes daban prioridad porque no podían pagarlos todos. Eran unos momentos en los que no había en España problemas económicos, pero ahora resulta que aquí también empezamos a mirar cuáles hay realmente que prescribir.

Aristóteles, Ghandi, Einstein… Todos han dado su definición de felicidad, ¿la tuya? Si estás bien con los que te rodean, te sentirás más feliz.

¿Qué te hace infeliz? Ver la intransigencia de algunas personas.

¿Son tiempos difíciles para ser feliz? Si hay sufrimiento alrededor, no impide que podamos ser felices pero lo dificulta.

¿Más escritor o más médico? Ser médico es algo que me ha traído muchas satisfacciones, y escribir me gusta, me distrae y es un buen pasatiempo.

¿Se puede racionalizar la felicidad? No, por suerte. Cuando uno quiere ser racionalmente feliz, seguramente nunca lo será.