J.A.R. Madrid | viernes, 16 de octubre de 2015 h |

Se estima que aproximadamente el 25 por ciento de los niños epilépticos son refractarios a los fármacos contra la epilepsia. Un auténtico reto para los neurólogos, que buscan nuevos abordajes terapéuticos para estos pacientes. Por ese motivo, en los últimos años ha resurgido el interés por la dieta cetogénica como tratamiento en niños que no se benefician de los fármacos.

En el 2º Congreso de la Sociedad Española de Epilepsia, María Luz Ruiz-Falcó Rojas, del Servicio de Neurología del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús, de Madrid, ha presentado los datos de un estudio sobre la eficacia de esta dieta en lactantes con crisis epilépticas graves. En el trabajo, se evaluó los efectos de la dieta cetogénica sumada a tratamientos farmacológicos en 15 lactantes. Como explicó la experta, “se trata de una dieta rica en grasas y baja en hidratos de carbono. En el caso de los lactantes, se da una fórmula que se conoce como ketocal”. La dieta cetogénica provoca cambios en el metabolismo energético cerebral. De este modo, se logra incrementar la reserva energética y reducir el número de crisis. “Se ha empleado durante mucho tiempo, aunque cayó en desuso con la irrupción de numerosos fármacos antiepilépticos en las últimas décadas”, señaló esta experta.

Dieta más fármacos

Los lactantes combinaron la citada dieta con fármacos antiepilépticos como el ácido valproico, la zonisamida o la vigabatrina, entre otros. Asimismo, los lactantes siguieron la citada dieta durante dos años desde el diagnóstico de la epilepsia. “Los resultados muestran que esta combinación fue eficaz en el 59 por ciento de los casos, es decir, en ese porcentaje de pacientes se redujeron las crisis al menos un 50 por ciento”, comentó Ruiz-Falcó.

Tras el fin del tratamiento, los expertos realizaron un seguimiento de un año de los lactantes. “”Se observó que, de los lactantes que habían mejorado, recayeron un 30 por ciento”. Ruiz-Falcó comentó que esta dieta también se mostró eficaz en epilepsias de difícil tratamiento y control a causa de su etiología, como aquellas causadas por enfermedades mitocondriales o por malformaciones en el desarrollo cortical.

En cuanto a los consejos para el manejo de una dieta cetogénica, esta experta señaló que “es necesario trabajar codo con codo con un nutricionista que se encargue de evaluar los valores nutricionales del paciente”.