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Congreso SEACV/ Técnicas como el láser o el empleo de vapor de agua mejoran la cirugía de varices, pero no las incluye la sanidad pública

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cecilia ossorio Barcelona | viernes, 01 de junio de 2012 h |

La cirugía endovascular ha revolucionado el tratamiento del aneurisma roto de aorta, que mediante mínima invasión reduce la tasa de mortalidad a la mitad en comparación con la cirugía abierta, pues logra cifras del 30 por ciento en pacientes que presentaban una mortalidad del 60 por ciento.

Como comentó Eduardo Ros, presidente del Capítulo de Cirugía Endovascular de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular (Seacv), durante el 58º Congreso de esta organización, el aneurisma que produce un cuadro más dramático es el de aorta abdominal (AAA), que suele ser completamente asintomático.

Las técnicas nuevas han propiciado que sea posible canalizar la arteria aorta y el aneurisma, mediante una mínima punción en las arterias femorales en las ingles, a través de las que se introduce una prótesis que se despliega dentro de la aorta para corregir la zona dañada.

Antoni Giménez Gaibar, copresidente del Comité Organizador del Congreso, añadió que este tipo de intervención se realiza con anestesia local, evita que el paciente ingrese en la Unidad de Cuidados Intensivos, y en la mayoría de los casos es dado de alta a los dos o tres días de la cirugía.

Ahora bien, aunque en un 90 por ciento de los casos aproximadamente el paciente con AAA es candidato a cirugía endovascular, la limitación para efectuar esta técnica la marcan las características anatómicas de la aorta, con independencia de la edad. De hecho, los expertos hicieron hincapié en que la edad no debe considerarse una “contraindicación” para este tipo de cirugía, sino que debe analizarse en un contexto que incluya el perfil de riesgo y el estatus funcional del paciente.

“Alrededor del 25 por ciento de nuestros pacientes supera los 80 años, y nuestro porcentaje de éxito en las intervenciones se mantiene intacto. Debemos abandonar el concepto de edad cronológica, frente al de edad biológica”, declaró José Ramón March, coordinador de la Sección de Medicina Vascular de la Seacv.

En el campo de la cirugía endovascular, Ros destacó que constantemente se están realizando nuevas aplicaciones de las técnicas. Así, cada vez logran colocar stents en arterias más lejanas y más pequeñas, y tratar casos complicados que hace años consideraban “imposible”, como el implante de stents en las carótidas con anestesia local, o la embolización de malformaciones arteriovenosas.

Puesto que la longevidad de la población está provocando que la incidencia del aneurisma se incremente de forma exponencial, desde la Seacv están intentando desarrollar e impulsar programas de screening para que este tipo de patologías se diagnostiquen lo antes posible, según informó Xavier Cabot, copresidente del Comité Organizador.

En lo referente a las técnicas de imagen, Manuel Miralles, presidente del Capítulo de Diagnóstico Vascular de la sociedad, destacó la interactividad que proporcionan las nuevas herramientas, y que la ecografía intravascular o la tomografía de coherencia óptica ofrecen imágenes de alta resolución que permiten actuar como sistema de guiado en algunos procedimientos endovasculares. ¿Y el futuro? Ros opina que la robótica guiará a través de las arterias y permitirá trabajar “en imagen no real” sin que sea necesaria radiación.

Y a propósito de la cirugía de varices, el presidente del Capítulo de Flebología, Vicente Ibáñez, destacó nuevas técnicas de mínima invasión como el láser, el vapor de agua o la radiofrecuencia, que sin embargo no cubre el sistema sanitario público.

El escenario de aumento de recortes tras la entrada en vigor del Real Decreto 16/2012 mantiene expectantes y preocupados a angiólogos y cirujanos vasculares, que desconocen cómo quedará la cartera de servicios de la especialidad. El presidente de la Seacv, Francisco S. Lozano, aseguró que, aunque “sin duda” se incrementarán las listas de espera, se salvaguardarán los principios básicos de la sanidad. También incidió en que la sociedad se presta para actuar como interlocutora del Gobierno, ya que el Ministerio de Sanidad no se ha dirigido a ellos. De hecho, están preparando un dossier en el que exponen qué terapias deben ser tributarias de formar parte del tratamiento intrahospitalario. Ante la posibilidad de que las operaciones de varices se extraigan de la cartera de servicios, Vicente Ibáñez comentó que lo consideraría “catastrófico” para los pacientes con insuficiencia venosa crónica, que representan un 23-25 por ciento de la población, con una mayor incidencia a partir de los 40 años. Respecto a las diferencias territoriales, Ibáñez citó Andalucía como “un modelo a seguir” en cuanto a acceso a servicios vasculares, seguida de Cataluña y País Vasco; mientras que Canarias y Baleares ocupan los peores puestos, pues no hay especialistas vasculares en todas las provincias insulares.