| lunes, 03 de diciembre de 2012 h |

El VIH/SIDA es seguramente uno de los virus más conocidos. Se sabe cómo se multiplica y qué herramientas utilizar contra él, pero quedan dos cosas importantes por hacer: entender cómo hace para no ser eliminado del organismo y qué ha de hacerle una vacuna para prevenir la infección. Así lo explicaba el doctor Santiago Moreno, jefe del servicio de enfermedades infecciosas del hospital Ramón y Cajal, en la entrevista que concedía al programa Toma Medicina.

En el contexto actual de crisis económica, es importante que la asistencia no se resienta por la falta de recursos. El doctor Moreno reivindicaba que el caso del SIDA es especialmente delicado ya que los tratamientos retrovirales son caros y para toda la vida, de forma que cada año la cuenta no hace sino crecer con los nuevos casos diagnosticados. Así, pese a que surja la tentación de recortar esta parte del presupuesto, “cualquier recorte que atentara contra de lo avanzado tendría consecuencias negativas y sobre todo más caras. Es necesario que la investigación en SIDA y en el tratamiento no se vea mermada por la crisis”, aseguraba.

En cuanto a la asignatura pendiente, esta se encuentra en el diagnóstico, ya que el 46% de los casos se identifican tarde. Esto supone un descenso de la eficacia de los tratamientos retrovirales y unas consecuencias directas en la salud de los pacientes, ya que en la actualidad los pocos que fallecen o que sufren complicaciones graves se deben a estos casos de infradiagnóstico. El motivo por el que esto ocurre, es la característica asintomática de la infección, que hace necesaria la prueba o test diagnóstico de forma voluntaria para detectarla. En muchos casos esta prueba no se realiza y por eso la enfermedad está muy avanzada en el momento en el que se manifiesta. La posible solución sería un cribado universal, que identificaría muchos casos y además facilitaría el tratamiento precoz y la prevención en el resto de la población. Además, el modelo es rentable económicamente, ya que el test no supone un alto coste.

Por último, existen datos muy positivos al hablar del VIH, ya que como decía Santiago Moreno, “en los últimos años los tratamientos retrovirales han alcanzado cuotas muy altas de éxito, el siguiente paso tiene que ser la curación. Si seguimos creciendo en esta dirección esto tendrá que acabar por curarse y pronto, posiblemente en esta década”. Así, es esencial la detección de nuevas dianas terapéuticas y la investigación en esa línea.

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