Almudena Fernández Madrid | viernes, 09 de octubre de 2015 h |

Entre las distintas categorías profesionales también hay fases agudas, pero después se resuelven porque, además de trabajar juntos, lo hacen con el mismo objetivo: el paciente, motivo por el cual el presidente del Consejo General de Enfermería (CGE), Máximo González Jurado, le “tendió el guante” al presidente electo de la Federación de Asociaciones Científico Médicas de España (Facme), Fernando Carballo —que aseguró recogerlo—, para realizar un estudio sobre la situación actual de la sanidad.

Además, el presidente del CGE aseguró que realizará una proposición no de ley que pretende llevar al Congreso de los Diputados con el objetivo de dar más voz a los pacientes porque, a su juicio, el cambio tiene que empezar desde abajo, desde la ciudadanía. “No sé por qué los pacientes no han dado todavía un puñetazo encima de la mesa, porque su binomio junto con los profesionales es muy fuerte”, subrayó González Jurado.

En esta línea, el presidente electo de Facme pidió al ministerio que se reúna con los profesionales y los pacientes para marcar el camino que debe seguir la sanidad “y no solo cuando hay conflicto” porque, en la actualidad, el principal obstáculo es la fragmentación.

Antonio Bernal, presidente de la Alianza General de Pacientes (AGP), agregó que los acuerdos del Consejo Interterritorial deberían ser vinculantes porque, sin ello, “la equidad brilla por su ausencia”. Asimismo, manifestó su preocupación por la falta de información del paciente pues, según un estudio reciente, el 70 por ciento de los crónicos no saben que el máximo responsable de su salud es su comunidad autónoma, y no el Estado.

Carballo además abogó por ir a “la tercera revolución” que, tras la de la salud pública y la de la tecnología, deberá basarse en la comunicación con la ciudadanía.

Jesús Aguilar, presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (Cgcof), por su parte, lamentó que muchas veces no se produzca el trabajo colaborativo para que el paciente sea el centro del sistema pues, para ello, “hace falta dejar de lado intereses personales”.

Asimismo, explicó que los “mal llamados medicamentos innovadores”, que no requieren de ningún seguimiento específico, se están dispensando ya por norma en el hospital y retirándose de la oficina de farmacia a pesar de la “falta de accesibilidad” y de que podría llevarse un correcto control a través de la receta electrónica.

Medir la calidad y hacer públicos los resultados ayuda al paciente a tomar decisiones. Así lo aseguró el presidente del Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS), Adolfo Fernández-Valmayor, para añadir que es algo que ellos hacen de manera periódica.

También abogó por incrementar el uso de las TIC para que los pacientes puedan acceder a sus datos clínicos, así como que sean interoperables para que la persona decida qué hacer con ellos y evitar duplicidades.