Marta riesgo Madrid | viernes, 04 de septiembre de 2015 h |

El ministerio de Sanidad trabaja en la creación de un termómetro que pueda medir el nivel de innovación de los nuevos fármacos. Así lo anunció el director general de la Cartera Básica de Servicios del SNS y Farmacia, Agustín Rivero, durante su intervención en el XV Encuentro de la Industria Farmacéutica Española organizado por Farmaindustria.

“Estamos trabajando en una metodología que se encuentra en fase de validación por una universidad y que tiene por objetivo determinar lo que es y lo que no es innovación”, explicó Rivero.

El estudio piloto se ha realizado con 140 medicamentos innovadores ya autorizados y comercializados desde el año 2012 y podrá ponerse encima de la mesa para su debate “a finales de este mes”. El objetivo después de la validación, ha dicho, es conseguir un consenso con la industria farmacéutica para poder disponer de un termómetro que pueda determinar lo que es y lo que no es innovación. En este sentido, Rivero quiso dejar claro que el proyecto piloto no se hizo llegar a la industria antes porque “lo primero era trabajar en un primer sistema para, más adelante, comenzar a recibir aportaciones de las compañías”.

Una vez que se alcance el consenso esperado, puntualizó el director general de Farmacia, “se podrá determinar el precio del tratamiento del que se va a partir en función del grado de innovación del nuevo fármaco”. En definitiva, será una herramienta más que contribuiría a conseguir una mayor objetividad, que se suma a otras herramientas actuales, como la relación coste-efectividad de los medicamentos innovadores.

De hecho, ha aclarado que el hecho de que esta metodología esté lista en breve “no quiere decir que se vaya utilizar en la próxima Comisión de Precios”.

Asimismo, la directora de la Agencia Nacional del Medicamento y Productos Sanitarios (Aemps), Belén Crespo, anunciaba durante su intervención en el encuentro de Farmaindustria la creación de una oficina de apoyo a la investigación y a la innovación con el objetivo de identificar su valor. Este órgano nace, con el objetivo de responder a los objetivos que marcan desde la Unión Europea. Crespo resaltó los esfuerzos realizados por la Agencia Europea del Medicamento (EMA) para avanzar en el acceso de innovaciones al mercado. En este sentido, insistió en la necesidad de disminuir al máximo la incertidumbre para poder ponerlas en valor y que estas lleguen lo antes posible a los pacientes.