C.M.L/A.F./J.P.R/E.M.C. Madrid | viernes, 05 de septiembre de 2014 h |

Nueve de cada diez nuevos especialistas sanitarios están en activo, lo que supone un 10 por ciento de paro, y la tasa entre los médicos es aún menor, alrededor del 6,9 por ciento. Estos datos, que recoge el ‘Estudio sobre la evolución laboral de los especialistas en Ciencias de la Salud, egresados de la Formación Sanitaria Especializada entre 2009 y 2012’, presentado en la última Comisión de Recursos Humanos del Ministerio de Sanidad, en la que también se fijó la oferta de plazas MIR de la convocatoria 2014-2015, con una reducción del 0,7 por ciento con respecto al año pasado, no ha dejado indiferente a los representantes de los profesionales.

Unos datos, para las organizaciones consultadas por GM, “suaves”, “descafeinados” y que “maquillan” la realidad de la situación que atraviesa el colectivo y a la que pone nombre el vocal de médicos en formación y posgrado del Colegio Oficial de Médicos de Navarra, Óscar Gorría, que llama la atención sobre lo que denomina como “paro sumergido”, la situación laboral fruto de la precariedad y la temporalidad de los empleos que consiguen los nuevos especialistas. Contratos mensuales, semanales e incluso diarios o por guardias, denuncia el portavoz, que afectan al 25 por ciento de los jóvenes especialistas, poniendo en peligro la calidad asistencial.

Los resultados preliminares de una encuesta realizada por la Vocalía nacional de Médicos con Empleo Precario y de Formación y/o Posgrado de la OMC corroboran que el grupo más afectado por la precariedad laboral son los jóvenes, un dato esperado, pero que no desentona con el resto del panorama sanitario, puesto que en términos generales más del 40 por ciento de los facultativos que han respondido el cuestionario, 9.700 colegiados de todas las edades y experiencia, posee un contrato precario con una duración menor a seis meses. Un 9,3 por ciento está en paro, una cifra superior a la que el ministerio proporciona para los nuevos especialistas. Sin contar con los profesionales que enlazan trabajos mediante contratos de escasa duración y que no declaran la situación de desempleo en sus intervalos de paro.

Un 30 por ciento de los desempleados llevaría más de seis meses sin trabajar, y un 15 por ciento de estos más de un año. Además, según estos datos, el 91,3 por ciento de los desempleados busca trabajo, aunque un 23,5 por ciento no está inscrito en el Servicio Público de Empleo Estatal (Sepe).

Cifras engañosas

Para Tomás Toranzo, vicesecretario general de CESM, el hecho de que nueve de cada diez nuevos especialistas sanitarios estén trabajando no resulta representativo. Coincide con el resto en que se trata de una cifra engañosa que oculta la precariedad y temporalidad de los contratos, “muchos de ellos, renovados cada mes y sin estar vinculados a ningún área o servicio, lo que —coincide con Gorría—, va en detrimento de la calidad asistencial”.

Sin embargo, para el vocal nacional de AP Urbana de la OMC, Vicente Matas, esta precariedad laboral sí queda “claramente de manifiesto”, ya que la media de contratos para los médicos es del 9,8 y, además, más del 80 por ciento asegura que han cambiado de centro o de contrato, por citar solo dos ejemplos. De hecho, el informe del ministerio refleja una elevada tasa de movilidad de los profesionales (ver cuadro adjunto).

Más allá de eso, Matas cuestiona la metodología empleada. Critica que el estudio no refleje la fecha de realización, a pesar de las diferencias en función de la época del año (los datos son mejores en verano), y sostiene que la muestra, 1.896 médicos, resulta insuficiente. Además, destaca que el error muestral en algunos indicadores como las especialidades en las que, supuestamente, habría “pleno empleo”, oscila entre el +-11,8 hasta el +-68,7, lo que resta valor a cualquier afirmación.

Francisco Toquero, asesor sindical y profesional de los MIR del sindicato CSI-F, no está de acuerdo con algunos datos, que contradicen los resultados de una encuesta realizada por la organización antes del verano y que será presentada en breve. Según el informe del ministerio, los especialistas tardarían dos meses en encontrar su primer empleo. La realidad, para Toquero es que muchos especialistas tardan hasta dos años en encontrar un empleo estable, e incluso tienen que reconvertirse, advierte.

Sobre la calidad del empleo, Toquero insiste en las pésimas condiciones laborales de la mayor parte del colectivo. Según el informe un 26 por ciento tiene empleo estable, una cifra imposible, sostiene, puesto que apenas se convocan oposiciones en el Sistema Nacional de Salud. Este porcentaje es “exagerado” en su opinión, de ahí que abogue por definir el concepto de empleo estable que, como médico y sindicalista, “consiste en tener una remuneración adecuada a tu puesto de trabajo permanentemente y continua”. “No es trabajar nueve meses al año y librar tres, por mucho que hayas cobrado, porque las retenciones son menores”, insiste. Además, el portavoz recalca que los salarios (ver cuadro ) son ínfimos.

Otro dato que ha llamado la atención de las organizaciones es la tasa de titulados que salen al extranjero, que en el caso de los médicos se cifra en el 2,7 por ciento. Un porcentaje infravalorado para Matas, que refuerza la idea de precariedad del trabajo para los jóvenes en nuestro país, y que preocupa a Toranzo. La cifra dista mucho de la que baraja CSI-F, que se sitúa entre el diez y el once por ciento, según avanza Toquero, que insiste, además, en que ”muy pocos se van porque les apetezca”.

Los estudios “no dejan de ser eso”, lamenta el portavoz del sindicato, que reclama un esfuerzo para desarrollar, por fin, un plan de recursos humanos adecuado y realista.

El presidente del Consejo Nacional de Especialidades, Alfonso Moreno, coincide en que el informe oculta una alta precariedad laboral: “A lo mejor la cifra es real, pero no tiene en cuenta los contratos de fines de semana o por días ni aquellos profesionales que se marchan fuera de España a trabajar”.

Moreno subraya que el tiempo de los contratos es menor que la media de seis meses que establece Sanidad en su informe. La situación ha provocado que un amplio número de profesionales opten por abandonar España para buscar una oportunidad de trabajo. “La cifra real parece mayor que el 2,7 por ciento que apunta en este informe el ministerio de Sanidad”, insiste.