EP Madrid | jueves, 15 de octubre de 2015 h |

El director general de Cartera Básica de Servicios y Farmacia del Ministerio de Sanidad, Agustín Rivero, ha asegurado que entre las prioridades de su departamento está la necesidad de abordar los desafíos que plantea la evolución del sistema sanitario y la innovación de fármacos.

Así se desprende de su intervención durante el II ‘Foro Innovación y Sostenibilidad: construyendo la sanidad del siglo XXI’, organizado por Silo, la Fundación UNED y Celgene, en la que ha destacado los avances que se están realizando en el diseño de un modelo de evaluación de la innovación para nuevos fármacos que están en proceso de aprobación.

El objetivo de este encuentro era proponer soluciones a los principales problemas de acceso a la innovación tecnológica dentro del SNS y debatir de qué forma pueden desarrollarse sistemas de medición y evaluación de resultados en salud.

La jornada comenzó con la apertura del encuentro por parte de Cristina Garmendia, exministra de Ciencia e Innovación, que ha recordado que la sanidad española afronta “grandes retos que demandan más y mejor innovación: cuestiones como la cronicidad o el envejecimiento no pueden abordarse desde enfoques heredados, sino con nuevas aproximaciones”.

En materia de evaluación de resultados en salud, uno de los ejes de trabajo de la jornada, ha resaltado la necesidad de “contemplar cuestiones asociadas con el largo plazo” y apostar a su vez por “criterios de coste-efectividad basados en la evidencia”.

Por su parte, el director general de Celgene, Jordi Martí, ha recordado que con el apoyo a la segunda edición de este foro se demuestra su compromiso por “contribuir a crear un espacio de debate que permita a expertos de distintas áreas poner en común sus preocupaciones, retos y soluciones, para hacer sostenible el sistema sanitario”.

Los expertos destacan que es necesario identificar qué dificultades son las que limitan a los pacientes el acceso a la innovación, ya sea en forma de nuevas terapias, diagnósticos, o tecnología sanitaria. Porque, como explican, las barreras que impiden que la transferencia de resultados de salud sea efectiva a todos los niveles (tanto nacional como regional), vienen determinadas entre otras por cuestiones económico-financieras y administrativas.