| lunes, 26 de julio de 2010 h |

Dr. Bartolomé Beltrán, director de Prevención y Servicios Médicos del Grupo Antena3

Roberto Sabrido ha introducido su eficaz, extraordinaria y solvente gestión en la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición al ámbito educativo. El ex consejero de Castilla La Mancha siempre utiliza su mano de guante y su firmeza de hierro en donde quiera que la responsabilidad pública le reclame.

Por cierto, hablando de lo público, el tiempo medio de espera para una intervención quirúrgica a 31 de diciembre de 2009 fue de 70 días, uno menos que en el mismo periodo del año anterior y 11 menos desde que comenzaron las mediciones, en 2003. Así lo reflejan los últimos datos remitidos al Ministerio de Sanidad y Política Social por las comunidades autónomas (a excepción de Madrid) y Ceuta y Melilla, que son gestionadas por el Instituto de Gestión Sanitaria (Ingesa), dependiente del ministerio.

Estos datos se presentaron la semana pasada en el Pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS), que ha presidido la ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez.

El número total de pacientes en lista de espera para una operación programada durante el periodo analizado fue muy similar al de diciembre de 2008 (364.833, sólo 436 más). Por lo que respecta al porcentaje de pacientes con más de seis meses de espera, se ha pasado de un 5,8 a un 5,6.

En conjunto, el sistema de listas de espera acumula, desde que comenzaron las mediciones, un crecimiento global de la actividad quirúrgica de casi un 19 por ciento. Este incremento es superior al de entradas al sistema, lo que en un contexto de crecimiento poblacional da cuenta de la capacidad de absorción de la demanda quirúrgica por parte del sistema.

Ante este problema de la Sanidad habría que inventar una buena solución para enfrentarnos a los pacientes crónicos. Según el estudio Health Dialog España ‘La sociedad española ante las enfermedades crónicas’, casi la mitad de los participantes en el estudio tiene en su entorno algún enfermo crónico y un 10 por ciento cuida personalmente a familiares con una dolencia crónica en su hogar. La práctica totalidad de los encuestados cree que las enfermedades crónicas precisan un tratamiento continuado y cerca de siete de cada diez personas piensa que la situación de los enfermos crónicos mejoraría con algún tipo de ayuda a domicilio. La diabetes (91 por ciento) y el asma (89 por ciento) son las patologías crónicas más conocidas. En cambio, menos de la mitad considera así los dolores crónicos y sólo un 38 por ciento contempla la depresión como una enfermedad crónica. A 8 de cada 10 personas consultadas le preocupan estas patologías y tres cuartas partes no se sienten lo suficientemente informadas sobre los últimos avances y novedades. Aunque la gran mayoría de las personas afirma saber dónde acudir para resolver sus dudas relativas a las enfermedades crónicas, todavía hay casi un 20 por ciento que no lo tiene tan claro. Un 64 por ciento querría contar con asesoramiento sobre patologías crónicas. El 77 por ciento de los españoles piensa que un servicio de asesoría personalizado en este tipo de patologías contribuiría en gran medida a mejorar el servicio que ofrece la sanidad pública.

Estos impactos deben ajustarse para la fragmentación clínica. De todas formas el drama es que a pesar de todo muchos pacientes no siguen el tratamiento.

AstraZeneca y la SEH-Lelha lanzan Recetas con un plus, un libro con más de 30 recetas diseñadas especialmente para pacientes con hipertensión.

Los expertos subrayan que los pacientes que sufren hipertensión no sólo tienden a abandonar su medicación estos meses, sino que también cometen transgresiones dietéticas y realizan menos ejercicio físico, lo que aumenta el riesgo cardiovascular.

Entre el 80 y el 90 por ciento de los hipertensos sufre también hipercolesterolemia o diabetes, y entre el 70 y el 80 por ciento padece obesidad. Un abuso excesivo de las grasas, el alcohol, el tabaco y el sedentarismo puede derivar en graves complicaciones como el aumento de la incidencia de fracaso cardíaco, riesgo de isquemia cerebral o insuficiencia renal.

“Aproximadamente 8 de cada 10 pacientes hipertensos interrumpen total o parcialmente su tratamiento durante las vacaciones de verano, un 20 por ciento más de la prevalencia de incumplimiento terapéutico que se registra habitualmente”, afirma la Dra. Nieves Martell, responsable del Club del Hipertenso de la SEH-Lelha, quien asegura que, además, durante estos meses los pacientes hipertensos realizan más transgresiones dietéticas e incrementa el sedentarismo, con los consiguientes graves riesgos cardiovasculares. Seguro.