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paros/ Pese al plante médico los gobiernos catalán y canario no rectifican sus planes

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REDACCIÓN Madrid | viernes, 18 de noviembre de 2011 h |

Más recortes para 2012, aunque estos no afectarán a la atención sanitaria y sí a la Administración, sin destruir empleo ni cambiar las condiciones pactadas con los proveedores. Con este mensaje, el consejero de Salud de la Generalitat catalana, Boi Ruiz, ha puesto de manifiesto que las dos jornadas de huelga que los médicos celebraron la pasada semana no cambiarán las líneas trazadas por su departamento, añadiendo que antes de finalizar el mes presentará a todos los agentes su nuevo plan de salud hasta 2014, en el que contempla una “reorganización de los servicios” que, asegura, no dejará a nadie sin prestación ni recortará ningún derecho y tendrá como pilar fundamental la “gobernanza clínica”. Los representantes de Metges de Catalunya, el sindicato convocante de los paros
—cuyo seguimiento han cifrado en un 70 por ciento frente al 20 contabilizado por la Administración—ya habían avanzado su sospecha de que Salud barajaba un recorte adicional del 4 por ciento en sus cuentas, aunque Ruiz ha matizado que es prematuro hablar de cifras.

Tampoco el Servicio Canario de la Salud ha mostrado disposición a alterar sus planes de reducir 50 millones de euros el presupuesto para personal sanitario, lo que supondrá una merma de las plantillas para los sindicatos CC.OO., UGT, Cemsatse y Sepca, que mantuvieron la huelga el pasado jueves —con un seguimiento cifrado en más del 70 por ciento por los convocantes y en torno al 8 por el Gobierno— y anunciaron que intensificarán las medidas de presión ante la “imposibilidad” de encauzar el conflicto por vías “racionales” pues, en el caso de los médicos, han recriminado al Ejecutivo que desde hace años vienen soportando recortes laborales.

Por el contrario, el acuerdo sí ha sido posible en la comunidad gallega tras el compromiso asumido por los responsables del Servicio Gallego de Salud (Sergas) de abrir todas las vías de diálogo necesarias para atender a las peticiones de la coalición CESM-Omega y negociar puntos como el complemento de productividad variable —cuya aplicación ha originado un gran malestar dentro del colectivo— del que desaparecerán los ítems excluyentes en futuras negociaciones y se valorará su percepción incluso para aquellos facultativos que no firmaron la aceptación de los mismos. Por todo ello, los sindicatos profesionales desconvocaron los paros previstos para el pasado miércoles.