Cortes Valencianas

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| viernes, 23 de septiembre de 2011 h |

T. Martínez

Valencia

La comparecencia del consejero valenciano Luís Rosado ante las Cortes Valencianas de la semana pasada estuvo marcada por el anuncio de lo que considera las bases para crear “un cambio de organización que adecue el sistema al siglo XXI”.

En ese cambio destaca la apuesta definitiva de la administración valenciana por “establecer una relación directa entre la calidad y la cantidad del trabajo, la aportación de valor del profesional y el salario que percibe”. El objetivo es doble, por un lado conseguir que el porcentaje de salario variable alcance mayor peso y por otro “mejorar la productividad y la eficiencia”, según indicó el consejero.

En su discurso Rosado anunció que el pilotaje del plan de la cronicidad empezará a principios de año en los departamentos de Sagunto y Elche. Asimismo, explicó que en Atención Primaria se incentivará la mejora de resultados y el control del gasto basado en autonomía de gestión, promoción de salud y prevención de la enfermedad.

La intervención del consejero fue contestada por la oposición que le acusó de eludir lo que, a su juicio, debería ser el centro del debate, “la deuda de la sanidad valenciana que alcanza ya los 10.000 millones de euros”. Además, le reprocharon no ser claro respecto al copago.