F.r. Madrid | viernes, 01 de junio de 2012 h |

De momento, la sangre no ha llegado al río. Pese a la alarma que se generó a principios de la semana pasada con una información que publicó el diario El País, que advertía de la posibilidad de que Roche interrumpiera el suministro a determinados hospitales, lo cierto es que hasta ahora “se les está abasteciendo con normalidad”, según fuentes de la compañía. Eso sí, la paciencia se ha agotado y, a partir de ahora, los hospitales más morosos, cuatro en la Comunidad Valenciana, tres en Castilla y León, tres en Andalucía y dos en Castilla-La Mancha, tendrán que tener muy en cuenta que disponen de crédito limitado y que si rebasan dichos límites se verán obligados a pagar al contado, tesitura en la que ya se encuentra el Hospital Provincial de Castellón.

Al parecer, según constataron a EG estas mismas fuentes, la medida se ha tomado después de varios “meses negociando con las autoridades sanitarias para buscar solución al problema de la deuda”, negociaciones que no han terminado de fructificar y han obligado a la compañía a imponer su solución, que pasa por “modificar las condiciones comerciales con diversos hospitales para que el problema de los impagos no se siga reproduciendo”.

Desde Roche han confirmado que todos los centros que han sido advertidos están actualmente “por debajo de las líneas que se han marcado” (las cuales son diferentes para cada caso), por lo que el “suministro está garantizado”. Lo que no se puede garantizar es que dicha estabilidad se mantenga en el futuro, aunque desde la filial española del laboratorio suizo tienen puestas muchas esperanzas en las medidas que pretende poner en marcha el Gobierno, “sobre todo en lo que respecta al plan de pago a proveedores”.

A este respecto, cabe destacar que la ministra de Sanidad, Ana Mato, anunció el pasado 28 de mayo, tal y como recogió Europa Press, que la Administración comenzará a pagar en “los próximos días”. Aunque está por ver el plazo real de implementación, lo cierto es que desde Roche no han querido presionar más con este tema y han confirmado a EG que “no se ha planteado nada” con respecto a la posibilidad de acometer desinversiones en España.

Y eso pese a que es uno de los laboratorios farmacéuticos más afectados por los impagos, con una deuda que supera los 500 millones de euros, dada su alta exposición (80 por ciento) al mercado hospitalario.